HOLANDA, EL PAÍS DE LAS BICICLETAS

Como ya comenté en mi post anterior, una de las primeras cosas que hay que hacer en cualquier lugar de los Países Bajos -en mi caso, Groningen-, si tu intención es instalarte durante un periodo de tiempo determinado, es conseguir una bicicleta. Es, sin ningún lugar a dudas, el principal medio de transporte del país puesto que su geografía, prácticamente llana, ayuda especialmente a usarla.

Aunque este tipo de vehículo tiene sus orígenes en Alemania (se atribuye al barón Karl Drais, quien creó un rudimentario prototipo en 1817), los Países Bajos son el país europeo por excelencia que impulsó su uso de forma masiva a partir de los años 70 del siglo XX.

De ahí que en la actualidad Holanda sea sinónimo de bicicleta, y esté a la cabeza de los países europeos en el uso de ese vehículo.

Bicicletas

Una imagen de lo más habitual en cualquier ciudad neerlandesa

La consciencia de los holandeses en pro del medioambiente y las medidas que tomó el propio gobierno ayudaron a ello. No solo se crearon leyes específicas para proteger a los ciclistas frente a los automovilistas, sino que se construyeron carriles para circular, señalizaciones y aparcamientos específicos para estos vehículos, y se adaptó a ellos una parte importante del resto de infraestructuras.

Una de las cosas que más sorprende la primera vez que pisas el país es la cantidad de bicicletas que hay en todos lados. Si lo haces por segunda vez, alucinarás con el volumen y variedad de artilugios que las complementan.

En un país donde se va a trabajar, a estudiar, a llevar a los niños al colegio, a comprar, de viaje y a cualquier otra actividad en bicicleta, las cestas, cajas, sidecares, alforjas, bolsas y protectores, entre otros muchos, están a la orden del día. Así como complementos para protegerte de la lluvia.

Bicicletas

¿Qué te parece el triciclo que te alquilan en IKEA para transportar tus compras a casa?

Algunas curiosidades

La bicicleta holandesa por excelencia

Se trata de la Royal Dutch Gazelle, una marca de bicicletas que nació en Dieren en 1892, y que en la actualidad produce más de 300.000 bicicletas al año. Además de su modelo más habitual, tiene otros eléctricos, tipo cruisers, híbridos, vintage o de montaña.

La Bough bike

Dentro de los diferentes tipos de bicicletas que imperan en Holanda, quizá la más sofisticada, a la vez que “ecológica”, es la Boughbike que diseñó Jan Gunneweg, y que sustituye el metal por la madera en la construcción de su cuadro.

Una bicicleta que pusieron de moda los trabajadores del aeropuerto de Schiphol para desplazarse internamente por las instalaciones.

La Dutch Cycling Embassy

La Dutch Cycling Embassy es un organismo oficial, con sede oficial en la ciudad de Delft, cuyo principal objetivo es extender la cultura del uso de la bicicleta alrededor del mundo a través de sus embajadores en los cinco continentes.

Dónde conseguir una bicicleta en Groningen

Pese a que la ciudad de Groningen tiene fama de ser el territorio holandés donde es más complicado circular en bicicleta (por el alto volumen que hay), es imprescindible adquirir una para hacer más eficaces los desplazamientos.

Bicicletas

Groningen está lleno de establecimientos en donde conseguir una bicicleta

Compra de primera mano

La ciudad está llena de tiendas de bicicletas (fietsen en holandés) donde cualquiera puede comprar una, desde los modelos más profesionales hasta los más básicos. El problema, sobre todo para los alumnos internacionales que tienen previsto pasar únicamente seis meses en la ciudad, es que tienen un precio muy elevado que puede oscilar entre los 300 € y los 1.000 €.

Compra de segunda mano

Una buena opción es hacerse con una bicicleta de segunda mano. Las tiendas más económicas se encuentran alejadas del centro de la ciudad y los precios oscilan entre los 30 € y los 100 €; pero hay que saber elegir.

Hay que tener en cuenta, además, que al ser bicicletas de segunda mano, muchas de ellas son viejas y son susceptibles de que se les estropeen los frenos, las ruedas, las luces… Además de que intenten colarte alguna «carraca».

Si estáis interesados en adquirir una bicicleta de segunda mano con toda fiabilidad, una buena opción son las subastas oficiales que se organizan dos viernes al mes en la calle Oude Boteringestraat, 18 (bajo la Biblioteca Pública, Openbare Bibliotheek). Hay que madrugar mucho, pero con un poco de suerte se pueden conseguir una buena ganga.

Leasing / alquiler

Desde hace unos años, algunas tiendas ofrecen planes semestrales y anuales de alquiler/ leasing de bicicletas.

Por un precio mensual de entre 17 € y 25 €, puedes tener una bicicleta asegurada contra cualquier desperfecto o robo, una de las principales amenazas en la ciudad.

Bicicletas

Fietsverda fietsen

Tras informarme sobre las distintas opciones, me he decantado finalmente por la opción del alquiler en la tienda Fietsverda fietsen, a través de su bikeplan.

Si bien es cierto que esta opción es un poco más cara que la de comprar una bicicleta de segunda mano, tengo la ventaja de que puedo acudir a ellos en cualquier momento y se encargarán de solucionarme cualquier fallo, cambiarme la bicicleta o darme una nueva en caso de robo. Además, las bicicletas tienen candado doble, hecho que te asegura estar tranquila a la hora de tener que aparcarla en cualquier lado de la ciudad.

Ahora es cuando empieza la aventura de verdad. ¡Conducir por estas calles es una locura! Así que tocará ser disciplinada y respetar las señales de tráfico a rajatabla. ¡Hasta la próxima!

Más información (en holandés):
Lugares para aparcar bicicletas en Groningen (Fietsenstallingen)
¿Qué hacer si pierdes (o te roban) la bicicleta?
Subastas públicas oficiales

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