CRÓNICA DE MI VISITA AL CELEBRITY EQUINOX

A pesar de la lluvia de ayer, el día amanece sereno y el sol apunta a salir. Después de recorrer la Rambla y pasar por donde el Pla de l’Os de Miró me recuerda que estoy yendo dirección al mar, me dirijo hacia el Moll Adossat a través de la Porta d’Europa. Desde allí ya diviso el lugar en donde voy a pasar la mañana del viernes. Concretamente en el Celebrity Equinox. La forma que dibuja en el casco la línea de flotación de la popa parece enviarme una gran sonrisa de bienvenida.

Celebrity Equinox

El Celebrity Equinox en el puerto de Barcelona

Una vez en el muelle de embarque, tras pasar los siempre incómodos controles de seguridad y sudar tinta para explicarle a uno de los miembros de seguridad –de origen asiático- que en este país Conxita es un diminutivo de Concepción, accedo junto a los demás invitados al interior del megabarco. Una impresionante megaestructura de acero que nunca entenderé cómo se mantiene a flote, lo que demuestra mis pocas dotes para la ingeniería.

Una vez dentro, con uno de los ascensores acristalados ascendemos a las cubiertas superiores, donde está nuestro primer destino: el Sky Observatory Lounge, una amplia sala multifuncional rodeada de grandes vidrieras de cristal, que permiten disfrutar de ver una magnífica panorámica del puerto de Barcelona, y que te dan una idea de lo que debe suponer estar ahí sentado, tomando un cóctel, mientras surcas el mar.

Celebrity Equinox

Sky Observatory Lounge

Tras el saludo de bienvenida por parte de nuestros anfitriones, nos vamos hacia la zona de piscinas. Y digo piscinas, porque a falta de una, tiene tres. No sé por qué, pero ya hace un rato que mi pensamiento está volando años atrás. ¿Te acuerdas del famoso “Love Boat”? Pues eso es lo primero que me pasa por la cabeza al pisar la cubierta por primera vez, ya que la zona de la piscina exterior, junto al bar y las diferentes hamacas que la rodean me lo recuerda cada vez más. ¡Por cierto! Excepcionales las hamacas dobles… Cuesta mantener la compostura, y no tumbarte en una de ellas.

Como nos han comentado a la llegada al barco, la Celebrity Cruises, naviera propietaria del barco, ha sido galardonada a lo largo de ocho años como la «Mejor Naviera Premium de Lujo» dentro de los Premios Excellence de Cruceros, un calificativo que no solo se limita a las instalaciones, sino que también se puede usar para definir los servicios que se ofrecen a bordo, así como el trato hacia los pasajeros. Premium, una palabra que nos va a ir acompañando durante toda nuestra visita, como vamos a poder ir comprobando. Vamos a pasar la mañana descubriendo “un mundo flotante de perfección estética y práctica”.

Nada más acceder al área wellness tenemos ya un ejemplo. El lugar te ayuda a tomar consciencia de lo que debe suponer tonificarte y relajarte disfrutando de unas excelentes vistas frente al mar. Sensación que se magnifica especialmente al acceder al Persian Garden, un espacio donde el concepto spa se eleva a la décima potencia.

Celebrity Equinox

El Persian Garden, un spa con vistas al mar

Siguiendo con nuestro paseo por las diferentes cubiertas -que nos está llevando de sorpresa en sorpresa-, llega el turno de descubrir un verdadero jardín flotante, quizá una de las principales curiosidades del Celebrity Equinox. Se trata de la cubierta Lawn Club, donde tumbarse a tomar el sol o disfrutar de actividades al aire libre ¡¡pisando césped natural!! es una realidad.

De nuevo en el interior, llega uno de los momentos más esperados de la visita. Llega el turno de entrar en una de las cuatro magníficas Suites Penthouse que hay disponibles, entre las 66 que tiene el barco. La impresión es prácticamente indescriptible. Vivir la experiencia de alojarte en ella durante uno de los trayectos debe ser… Solo te puedo decir que entre todos los lujos que vas a disfrutar alojándote en ella está el de disfrutar del sonido de un piano de cola, sin necesidad de pianista ¡Sí! ¡Lo has leído bien!

Celebrity Equinox

El comedor y zona de estar de una de las Suites Penthouse

La opción es totalmente inigualable, pero para poderes adquisitivos más cercanos al nivel de la mayoría de los mortales –como es mi caso-, don’t panic!… Siempre podrás optar por alojarte en uno de los 1150 camarotes con balcón, en uno de los 70 que hay con vistas al mar o en uno de los 140 interiores, cuyas prestaciones seguro que tampoco te defraudarán. Recuerda que estás en un barco Premium, donde viajan pasajeros Premium a los que se les ofrecen servicios Premium.

Y una vez visto dónde nos podemos alojar, llega el momento de responder a la pregunta: “¿qué puedo hacer mientras esté navegando?” Tal y como vamos a ir comprobando, mil y una actividades, que se han organizado pensando tanto en pasajeros seniors, como jóvenes o niños. Un teatro, un cine, un casino, una biblioteca, discotecas, salas de juegos y de exposiciones, una galería comercial –con servicio de personal shopping, modo Pretty Woman on-, hasta un ilonge de Apple para los incondicionales de la informática. Seguro que solo tendrás un momento de inactividad cuando tú decidas darte un respiro y sentarte a observar el mar durante el día, o el firmamento durante la noche. Recuerda el Sky Observatory Lounge.

Celebrity Equinox

¿Nos vamos de shopping?

Como no podría ser de otra manera, también los foodies más exigentes tienen su espacio en el Celebrity Equinox, donde podrán vivir una excelente experiencia gastronómica. Llegada la hora del almuerzo, nos invitan a comprobarlo personalmente. Después de recorrer el espacio dedicado al variado y completo buffet, nos vamos a conocer algunos de los diferentes restaurantes de especialidades, que destacan por la alta calidad de su cocina y el servicio.

Tras pasar por el Cellar Master (un lugar ideal para hacer un tour mundial por el mundo del vino y realizar una cata que te permita aumentar tus conocimientos sobre él), y maravillarnos con el impresionante restaurante Silhouette (un espacio amplio y luminoso, donde se sirven dos turnos de comida al día, y todos los pasajeros tienen un asiento asignado), entramos en el Tuscan Grillé, donde nos invitan a que nos sentemos para degustar un excelente menú a la carta, acompañado de una interesante selección de vinos. ¡Realmente exquisito!

Tras finalizar el almuerzo y la breve sobremesa para intercambiar algunas impresiones, todavía nos queda tiempo para pasar por el Restaurante Blu (especializado en cocina vegetariana y de uso exclusivo para los clientes en clase AquaClass), y por el Restaurante Silk Harvest (especializado en cocina tailandesa, china, india, vietnamita y japonesa). Ambos llaman especialmente la atención por su cuidada decoración, y el ambiente elegante y sofisticado que trasmiten. Pero es el lujo vintage y el diseño clásico del Restaurante Murano (donde la oferta gastronómica se inspira en la cocina francesa), el que motiva las máximas expresiones de admiración entre el grupo.

Celebrity Equinox

Restaurante Blu

Ya a punto de finalizar la visita, y de camino para descender por la pasarela de desembarque, seguimos dejándonos sorprender. Un club social de acceso exclusivo para pasajeros VIPs , una cafetería especializada, una heladería, una creperia… La oferta lúdica parece que no tiene fin.

Mi impresión general ha sido muy positiva. Dado que ya he rebasado el medio siglo de vida, el ambiente reposado y tranquilo que se respira por todas partes me ha enganchado. Lo encuentro ideal para pasar unos días de reposo en pareja, que te permitirán desconectar de la rutina diaria y experimentar qué se siente cuando la voluntad de todos y de todo es hacer que lo pases más que bien. Ser un cliente Premium es lo que tiene, y en el Celebrity Equinox te lo van a certificar.

Para saber más:

Celebrity Equinox
Navegar en el Celebrity Equinox
Cruising Aqua Class

2 Comentarios

  • eme alonso dice:

    Felicidades, por tu sugestivo post que me ha acercado a este mega barco.
    Siempre me pregunto cuando veo estas ciudades flotantes, qué encuentran sus pasajeros en ellas, que ya no tengan en sus respectivas citys.

    • BCNenHorasdeOficina dice:

      La verdad es que no soy demasiado de barcos, pero hay que reconocer que cuando entras en algunos de ellos no puedes evitar emitir una exclamación de admiración. Realmente son impresionantes. Para nada parece que estás en el interior de un barco, sino en el mejor y más lujoso centro comercial y de entretenimiento.

      Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.