LUCIUS MINICIUS NATALIS QUADRONIUS VERUS

En la esquina de la calle Casanova con la calle Buenos Aires está la Casa Pere Company. Es una casa unifamiliar, modernista, con jardín particular, que casi parece engullida entre las medianas de los edificios que la rodean. Está considerada la primera obra de la “época blanca” del arquitecto Josep Puig i Cadafalch, en cuyo diseño se dejó influir por las tendencias estilizadas y geométricas de la secesión vienesa.

La casa se construyó en 1910 como vivienda familiar de la familia Company. Durante la Guerra Civil fue la sede del gabinete de identificación policial de la Generalitat. En 1940 la adquirió el ginecólogo Melcior Colet Torredabella y la convirtió en una clínica, que finalmente –por mediación de Joan Antoni Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional– cedería a la Generalitat con la finalidad de que se convirtiese en un museo dedicado al deporte, lugar que pasaría a convertirse en el Museo y Centro de Estudios del Deporte Melchor Colet. Actualmente se encuentra en obras, pero hace un tiempo tuve la oportunidad de visitar una parte de sus salones y me encontré con una curiosidad, que repasando antiguos archivos de fotos he redescubierto y que me ha dado pie a escribir un post.

Reproducción de la placa honorífica dedicada a Lucius Minicius Natalis

Reproducción de la placa honorífica dedicada a Lucius Minicius Natalis

Se trata de la reproducción de una placa honorífica descubierta en el Fórum de Barcino, que hace referencia al que se supone fue el primer barcelonés que ganó una prueba olímpica, y que agradece el legado que estableció a favor de los seviros augustales de Barcelona. Está elaborada en material plástico que simula la piedra, y data de 1987, cuando Barcelona estaba en plena efervescencia pre-olímpica. Sus creadores contaron con la colaboración del arqueólogo e historiador del arte, Frederic-Pau Verrié, y la ayuda del Museo y Centro de Estudios del Deporte Melchor Colet. Y que dice así.

“A Lucio Minicio Natal Quadronio Vero, hijo de Lucio, de la tribu Galeria, el joven, cónsul, augur, procónsul de la provincia de África, legado de Augusto en funciones de pretor en el provincia de la Mesia Inferior, inspector de obras públicas y edificios sagrados, inspector de la red viaria Flaminia, prefecto de provisiones, legado de Augusto en la región VI victoriosa de la provincia de Britania, candidato al tribunal de la plebe, candidato a cuestor del divino Adriano Augusto, y al mismo tiempo legado de la provincia de África a la diócesis de Cartago, procónsul de su padre, tribuno militar de la Legión I Auxiliadora, Pía, Fidel y asimismo de la Legión XIV Gemina, Marcia, Victoriosa, triunviro de la moneda para fundir y acuñar oro, plata y cobre, los seviros augustales, por los méritos contraídos con ellos, según las palabras de su testamento que dicen “a los colonos barceloneses de la Hispania citerior, entre los que nací, cien mil sestercios, eso, si se comprometen a donar el cinco por ciento de esta suma cada año el día ¿? de los idus de febrero, día de mi nacimiento, un donativo de cuatro denarios a cada uno de los Decuriones que estén presentes y de tres denarios a cada uno de los Augustales que estén presentes, incrementándolos pro rata entre los presentes si acudiesen menos, de forma que los cinco mil sestercios correspondiente a los intereses anuales se destinen a esta finalidad cada año en el día de mi aniversario”

Lucius Minicius Natalis Quadronius Verus fue un patricio romano que nació en Barcino en el año 96dC, y llegó a alcanzar cierta importancia dentro de la vida social y política de la época, ocupando diferentes puestos oficiales tanto de carácter civil como militar. Fue cuestor, pretor, senador, legado, cónsul, procónsul, llegando a alcanzar la dignidad de augur, uno de los cargos sociales más importantes de su época. También se cree que fue un gran mecenas de la ciudad, de ahí el motivo de las placas honoríficas de reconocimiento que se le dedicaron y que se han descubierto. Existe la hipótesis de que los restos arqueológicos de la domus que hay bajo la plaça de Sant Miquel podrían corresponder a su casa familiar, dado que se corresponden con la que pudo haber pertenecido a una de las familias importantes de la ciudad. No obstante, no deja de ser solo una hipótesis.

Escultura inspirada en la figura de Lucius Minicius Natalis. Parc de Can Dragó

Escultura inspirada en la figura de Lucius Minicius Natalis. Parc de Can Dragó

Lo que sí que parece poder documentarse es su participación en la 227ª Olimpiada de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, en el año 129, dentro de la prueba de cuadrigas. Pero también es cierto que su triunfo se debe más a ir acompañado por el mejor auriga de Tarraco, que a méritos propios –sin desmerecer de mis paisanos-. De todas formar la victoria fue un impulso a su fama tanto en su Barcino natal, como en la provincia tarraconense y en otras zonas del Imperio.

Especialmente curioso es cómo lo describe Guillem Martínez en su obra “Barcelona rebelde: Guía histórica de una ciudad”, donde lo presenta como “un pijo a la romane”, ya que las cuadrigas era un deporte reservado para las clases altas, algo así como el polo en la actualidad.

En fin, lo que está claro es que, pijo o no, Lucius Minicius ha pasado a formar parte de la historia de Barcelona y muestra de ello no solo son las placas honoríficas que se han recuperado entre los restos arqueológicos de la Barcino romana, sino otros tantos lugares y esculturas que lo recuerdan en la actualidad, como:

  • El passeig Minici Natal en el recinto olímpico de Montjuïc.
  • La escultura masculina que forma el dúo de “els aurigues olímpics” que hay en la zona de acceso al Estadio Olímpico y que son una réplica de las que esculpió Pau Gargallo en 1929. Las originales, esculpidas en piedra, sufrieron un grave deterioro a lo largo de los años, y con motivo de los JJOO92, se substituyeron por las actuales realizadas en fibra de vidrio; no sin polémica, aunque eso es otro tema.
  • La escultura masculina de otros dos aurigas olímpicos que hay en un pequeño promontorio del Parc de Can Dragó y que son una réplica de las de Montjuïc. Éstas son obra de Marta Polo, son de bronce y están en ese lugar desde 1991, a pesar de que no muchas personas las conocen.
  • La distinción honorífica de la Generalitat de Catalunya “Medalla Luci Minici” que se creó para condecorar a los deportistas olímpicos catalanes, aunque no he encontrado ningún tipo de información oficial, ni periodística al respecto. ¿Alguien puede aportar algo?
  • Un mural pintado en 1989 por Jordi Alumá, a petición de la Secretaria General de l’Esport de la Generalitat de Catalunya, inspirada en su figura. Entre las obras de temática deportiva del artista, mencionar las pinturas del salón presidencial del Comité Olímpico Internacional en Lausana, encargo de Joan Antoni Samaranch. La obra se encuentra expuesta en el despacho del presidente del Museu Colet y, por si alguien está interesado, el pintor Alumá dispone de algunas litografías.


Y para finalizar, os recomiendo la carta que el cirujano Ramon Balius i Juli publicó en el libro “A Pau Verrié”, titulada “A Frederic-Pau Verrié, recordant el nostre amic Luci Minici Natal”, donde explica cómo se reivindicó y recuperó la historia del antiguo campeón olímpico, haciéndola coincidir con los años de la candidatura y posterior preparación de Barcelona como ciudad olímpica.

Para saber más:
Tras las huellas de Lucius Minicius Natalis en Olimpia
Lucio Minicio Natal (hijo), un barcelonés ilustre

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.