CASA MATHILDA, BARCELONA

“Viajar es una de mis pasiones, aporta tantas cosas que nunca dejaría de hacerlo, pero eso significa renunciar a muchas otras. Así que, siguiendo la idea del viaje, pensé que en lugar de ser yo quien se iba, podía seguir en contacto con otras personas y culturas siendo ellos quienes vinieran a mí, a mi casa”.

De esta manera es como Assumpta Baldó nos explica cómo nació la idea de crear Casa Mathilda. Un lugar cómodo, acogedor, coqueto y de calidad. Ese tipo de alojamiento que muchos de nosotros buscamos cuando viajamos fuera de casa, y que ahora lo pueden disfrutar los que vienen a Barcelona de vacaciones, de trabajo, de fin de semana, con el objetivo de vivir la ciudad. Un bed & breakfast boutique, que apuesta por romper con la falta de personalidad y la frialdad de muchos de estos establecimientos.

Casa Mathilda. Salón

Salón y zona de estar

La calidez, el buen gusto en la decoración, el confort que transmite te atrapan nada más entrar. Es ese piso que muchos hemos soñado tener alguna vez en el Eixample de Barcelona. Casa Mathilda ocupa el piso principal de una finca post-modernista que conserva diferentes elementos originales rehabilitados, que se han integrado en la decoración y que le dan un encanto especial. Un lugar que combina la calidez de la madera, con la originalidad de las baldosas hidráulicas, la luz matizada exterior y una decoración en colores cálidos y accesibles que transmiten proximidad y confort.

Ideal para los que huimos de la impersonalidad y rigidez horaria de los hoteles, para los que nos gusta conocer un lugar desde la proximidad, para los que no nos conformamos con ser simples turistas, pero que no queremos renunciar al estilo y a la funcionalidad. Es un lugar que se ha diseñado, decorado y organizado como lo haríamos en nuestro propio hogar, buscando la comodidad y la funcionalidad. Con un toque hogareño que te atrapa desde el primer momento.

Casa Mathilda. Terraza

Vistas a la terraza desde el salón

A la pregunta de dónde viene el curioso nombre de Casa Mathilda, Assumpta sonríe y confiesa que es el de su propia madre, así como la fotografía que se ha convertido ya en imagen del establecimiento. Nos explica que tras darle muchas vueltas, e incluso llegar a bloquearse, decidió elegirlo ya que le recordaba a aquella ama de casa perfecta que vivía por y para los demás, así como ella misma quería llegar a cuidar a sus huéspedes; de la misma manera que Mathilda había cuidado a su propia familia. Su principal objetivo era lograr que todos se sintiesen como en su propia casa, tal y como persigue cualquier buen anfitrión. «Ofrecer al viajero la hospitalidad y el made in Barcelona, con un sabor local único».

El bed & breakfast dispone de catorce habitaciones de tres categorías diferentes –en base a su distribución dentro de la casa (exteriores o interiores)-, aunque comparten el mismo estilo de decoración, y todas ellas disponen de baño privado en el interior, caja fuerte, amenities varias, sábanas y toallas 100% algodón y una excelente y cuidada insonorización, de la que puedo dar fe después de comprobarlo in situ.

Casa Mathilda. Habitación

Todas las habitaciones disponen de baño privado

Aparte del servicio de desayuno, Casa Mathilda dispone de máquina de café, vending de refrescos, té y fruta fresca durante todo el día. Además, en cada habitación hay una pequeña nevera a disposición de los huéspedes, para que puedan guardar aquellos productos alimentarios que adquieran y que necesiten refrigeración, que pueden consumir con total libertad en los espacios comunes, donde destaca especialmente la coqueta terraza interior, típica de los patios de las manzanas del Eixample.

Casa Mathilda. Terraza

Una terraza con encanto. Foto: Casa Mathilda

La ubicación de Casa Mathilda es una de sus fortalezas. En pleno Eixample derecho, a escasos metros de la avinguda Diagonal, te permite acceder en un corto paseo al centro neurálgico de la ciudad, realizar la ruta del modernismo, ir de shopping, visitar el barrio de Gràcia, llegar hasta la Sagrada Familia, así como desplazarte a cualquier otro punto de la ciudad dada su excelente conectividad tanto con metro, como con autobús.

Pero, sin lugar a dudas, es la amabilidad de su equipo humano y su aptitud como grandes anfitriones el plus que recibes al alojarte en Casa Mathilda, donde puedes contar con esa hospitalidad que solo encuentras en un lugar especial.

Yo que siempre apuesto por alojarme en bed & breakfasts cuando viajo principalmente por Europa, estaba sorprendida que Barcelona -una de las ciudades más visitadas del mundo- no dispusiese de una oferta elegante, distinguida y asequible de este tipo de alojamiento. Pero me alegra que se haya empezado a apostar por romper ese hielo. Casa Mathilda es un excelente ejemplo.

Casa Mathilda
C/ Roger de Llúria, 125-127. Pral.
Eixample derecho. Barcelona

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