CAL QUELUS, ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA PARA SIBARITAS

Hoy os voy a hablar de un evento ya pasado, pero que nos llevó a descubrir un lugar y a conocer a unas personas tan sumamente encantadoras, que no pude por más que prometerles que les dedicaría un post en el blog. Y aquí está.

Os estoy hablando de la primera edición de Benvinguts a Pagès (o lo que podríamos traducir de manera libre como “Bienvenidos al campo”), y de nuestra visita a una de las empresas agrícolas que participaron.

Benvinguts a Pagès

La primera edición de Benvinguts a Pagès fue una iniciativa de la Fundació Alicia y la Generalitat de Catalunya, con la que proponían acercar a los habitantes de las grandes urbes de Cataluña -lease Barcelona, entre otras- a diferentes espacios del sector primario, para que pudiesen ver y conocer de primera mano dónde y cómo se producen muchos de los productos agroalimentarios “de proximidad” que llegan a nuestros mercados de abastos.

Can Quelus

Cartel informativo

Algo que se llegó a rebautizar como la Festa Major de la Pagesia, en la que participaron agricultores, ganaderos y pescadores. Además de diferentes restaurantes y alojamientos, de cada una de las diferentes comarcas participantes, que también se sumaron a hacer más grande el evento.

Una buena propuesta para redescubrir el origen de muchos de los productos de proximidad, y volver a poner en valor el trabajo y el esfuerzo que realizan los productores para tirar para adelante sus explotaciones.

Tras revisar la larga lista de posibles lugares a visitar, nos decantamos por desplazarnos hacia la comarca del Baix Llobregat, y a la población de Collbató, en concreto.  Nuestro objetivo fue conocer, de primera mano, una explotación de aceite oliva virgen extra a las puertas de Barcelona. Concretamente la explotación de Cal Quelus, que desde tiempo inmemorial se dedica a ello, tal y como nos comentó su propietario, Jofre Vallès.

Collbató

Collbató es para algunos barceloneses “ese lugar que queda partido por la A-2, cuando vas sentido Lleida, a la altura de Montserrat”. Creo que si hacemos una encuesta, las explicaciones no diferirán demasiado de la que acabo de redactar. Para otros, es un municipio donde sus abuelos o sus padres compraron una segunda residencia para pasar los veranos y los fines de semana, lejos de la ciudad. Para mí, es ese lugar en donde un verano, allá por finales de los 70, me llevaron a visitar unas sorprendentes cuevas, antes de subir al Monasterio de Montserrat.

Can Quelus

Centro histórico de Collbató con Montserrat de fondo

Lo cierto es que su situación en el camino de Barcelona a Igualada ha contribuido a que a lo largo de su historia haya sido un lugar de paso, tanto de mercancías como de personas. Cosa que contribuyó a la proliferación del oficio de arriero (traginer) entre sus habitantes, y que todavía hoy conserve un antiguo hostal (la Masía de la Fumada) y el edificio que albergó la Posada de las Cuevas.

También su extraordinaria ubicación en la vertiente meridional del macizo de Montserrat, acabó convirtiéndolo en un lugar ideal para desconectar y descansar, al resguardo de la montaña.

Como dato curioso, si consultamos la página web de su ayuntamiento, en el apartado dedicado a su historia nos indica que el origen del nombre procede de la palabra Colle Betonis, que parece ser ya tenía en la época de la Marca Hispana, lo que puede confirmar su historia milenaria.

Cal Quelus

Es el nombre por el que se conoce a una familia de productores de aceite de oliva virgen extra, que desde hace muchísimos años se ha dedicado en esa zona tanto al cultivo de olivos como a la producción de aceites, apostando siempre por la mayor calidad. Lo que los ha situado, actualmente,entre los productores de aceite de gama alta.

Can Quelus

Olivos de Can Quelus

Poseen olivos tanto en la planicie que hay a los pies de la vertiente del macizo, como en el la zona soleada de la Montaña. Y el aceite lo preparan en el molino de Cal Sadurni del municipio de Piera, donde cada productor -como nos explica Jofre- utiliza el molino como si fuera el único usuario, ya que tras cada molienda se hace una limpieza profunda que evita que se mezclen las aceitunas de diferentes productores.

“Hacemos un aceite muy artesanal y a pequeña escala”. Hablar con el Jofre Vallès es sinónimo de quedar maravillado del entusiasmo que transmite y el amor que siente por sus tierras y su actividad. No niega que es duro; pero lo hace con toda la pasión. El Miquel, su hijo, también colabora en el negocio familiar y es el que ha llevado a su padre a innovar y adaptarse a los gustos del exigente y competitivo mercado actual.

Su apuesta por ofrecer aceites de gama alta lo ha convertido en un productor de productos gourmet. Partiendo de una materia prima excelente, se cuida al máximo todo el proceso productivo, desde la recogida de las aceitunas hasta el envasado y la presentación del aceite, tal y como pudimos comprobar personalmente.

Cal Quelus

Surtido de aceites de oliva de Cal Quelus, donde destaca la cuidada presentación. Foto: Cal Quelus

La página web de Cal Quelus la puedes consultar en seis idiomas diferentes, indicativo de que su excelente calidad ya ha cruzado fronteras.

El aceite de oliva de Cal Quelus

Tal y como nos explicaron in situ, en sus tierras producen dos tipos de aceitunas. Las de la variedad Vera y las de la variedad Palomar. Ambas autóctonas de la provincia de Barcelona, con el añadido de que la segunda es original de Olesa de Montserrat.

Can Quelus

De izquierda a derecha: variedad Vera y variedad Palomar

A pesar de que los árboles de ambas variedades están entremezclados en los campos, tal y como nos indica Jofre, se pueden diferenciar perfectamente a simple vista. Y la verdad es que te fijas, y sí. De esa manera que es imposible mezclar las olivas de cada variedad al recogerlas.

El Centre d’interpretació de l’Oli

Para acabar la visita, que va acompañada de una deliciosa degustación de los aceites que actualmente tiene a la venta, nos recomienda que nos pasemos por el Centre d’Interpretació de l’Oli que hay en el centro histórico del pueblo, y que ocupa lo que fue un antiguo molino de aceite.

Allí se explica la tradición aceitera de Collbató desde la Edad Media hasta la actualidad, mediante una exposición de plafones y fotografías, así como diferentes herramientas y utensilios, que han cedido los propios agricultores del pueblo.

Cal Quelus

Antiguo molino de aceite, sede del Centre d’Interpretació de l’Oli de Collbató

Restaurant El Cup

Y para finalizar nuestra visita, siguiendo la recomendación de nuestro anfitrión, acabamos almorzando en el restaurante El Cup de Collbató, que también colaboraba en el programa Benvinguts a Pagès, y que realmente no nos defraudó.

Buena carta con productos de cocina de mercado, precios razonables y una decoración de lo más acogedor. Y como colofón, nos prepararon un postre diseñado especialmente para la ocasión, basado en el tradicional pa amb oli i xocolata  ¡Os lo recomendamos!

Cal Quelus

Pa amb oli i xocolata del restaurant el Cup

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