LA OBRA MAGISTRAL DE GAUDÍ ESTÁ EN LA COLONIA GÜELL

Aunque Antoni Gaudí fue quien inició el proyecto, el único edificio que construyó en la Colonia Güell fue la Cripta, el primer cuerpo de una iglesia monumental que finalmente quedó inacabada…

Un recuerdo de infancia

Hoy he tenido el placer de regresar a visitar la Colonia Güell. La primera vez que lo hice fue en 1972 para asistir a la boda de un familia y, aunque había vuelto en un par de ocasiones, no había entrado ninguna vez más en la Cripta. Por lo que todavía conservaba intacto el recuerdo de aquella primera ocasión.

La verdad es que ha sido como realizar un viaje al pasado. Ver los curiosos bancos del interior y recordar aquella imagen que había quedado fija en mi memoria de niña, han sido todo uno. Unos bancos pequeños y ligeros, diferentes a los que habitualmente se podían encontrar en cualquier iglesia. Una de las grandiosidades de Gaudí, que queda prácticamente ofuscada por el propio entorno que los acoge.

Colonia Güell

Vista de la Cripta desde la parte posterior del Prebisterio

Costa Barcelona Week

Para los que no estén duchos en geografía, explicarles que de todas las comarcas que conforman la provincia de Barcelona, cuatro tienen mar. El Maresme, el Barcelonés, el Baix Llobregat y el Garraf, son las que se suceden de norte a sur siguiendo la línea del litoral. Y otras tres (Vallès Oriental, Vallès Occidental y Alt Penedès) están situadas en segunda línea, pero relativamente cerca. ¿Y a qué viene eso? Pues porque ellas –esas comarcas- han sido “las culpables” de que haya vuelto a entrar en esa maravilla gaudiniana, y de haber recorrido  la antigua colonia industrial en la que se encuentra.

La llegada del buen tiempo siempre es un incentivo para acercarte al litoral. Broncearse, pasear, practicar deportes náuticos… son algunas de las tantas actividades que te permite estar próximo al mar. En la costa de Barcelona tenemos unos cuantos lugares interesantes en la propia zona marítima, pero estar a pie de mar no quita que tengan otras tantas interesantes riquezas más hacia el interior. Y eso es lo que ocurre con las comarcas de las que os estoy hablando.

Colonia Güell

Recorrer las calles de la Colonia Güell es una excelente propuesta para acercarnos al Baix Llobregat

Con la finalidad de dar a conocer esa riqueza y animarnos a disfrutar de la cultura mediterránea en todo su esplendor, desde la Diputació de Barcelona se ha preparado un programa de actividades para profundizar en el conocimiento de la Costa de Barcelona, tanto en sus pueblos de playa, como en sus pueblos de interior. Una sutil manera de hacernos ver que vivimos en un territorio privilegiado, capaz de sorprendernos y satisfacer las preferencias más exigentes y variadas.

Y entre todas esas actividades está, por supuesto, la de darte una vuelta por una de las maravillas patrimoniales de la zona, como es realizar una visita a la Colonia Güell para pasear por sus calles, sumergirte en su pasado, disfrutar de algunas de sus espectaculares edificios y dejarse raptar por la magia arquitectónica de la Cripta de Gaudí.

La Colonia Güell

Evidentemente poco tengo que explicar sobre la Colonia Güell, pero como mínimo nos situaremos en el entorno.

La Colonia Güell actualmente es un barrio de Santa Coloma de Cervelló. Aunque para ser más correctos lo deberíamos llamar “entidad singular”, tal y como se conoce oficialmente.

Colonia Güell

Estatua de Eusebi Güell en la plaza central de la Colonia

En sus orígenes fue una finca de carácter rural que se conocía como Can Soler de la Torre, y que había comprado Joan Güell, padre del mecenas de Gaudí.

En plena Revolución Industrial, siguiendo las recomendaciones de la Iglesia (que opinaba que el socialismo y el anarquismo estaba convirtiendo a los obreros en ateos9, Eusebi Güell decidió trasladar la fábrica que tenía en Barcelona a un entorno más rural, y hacer que los trabajadores desarrollasen su labor en un ambiente menos propenso a las tensiones sociales de la capital. Y para ello eligió esos terrenos que había heredado de su padre.

Como no podía ser de otro modo, Gaudí recibió el encargo de diseñar y desarrollar el proyecto. Un proyecto que debía incluir todos los servicios básicos de una colonia industrial: fábrica, viviendas para los obreros y los administradores, escuela, comercios, teatro, zona sanitaria y, por supuesto, una iglesia.

Gaudí realizó el diseño, pero el desarrollo lo dejó en manos de sus colaboradores. Él únicamente se centró en construir lo que sería la iglesia, que tras la muerte de Güell se acabaría dejando inacabada, y pasaría a la posteridad como la Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell. De las dos naces proyectadas solo se construyó la primera, y de la superior solo se colocaron una columnas, que todavía hoy se conservan.

Si te das un paseo por la Colonia tendrás la sensación de estar recorriendo un pequeño pueblo, más que el barrio de un municipio. De hecho eso es lo que eran las colonias industriales, y en el caso de la de Santa Coloma de Cervelló todavía transmite esa sensación. Un enclave en donde toda la actividad giraba en torno a la fábrica en la que la mayoría de sus habitantes trabajaban, y dentro del cual tenían sus viviendas, sus tiendas de suministros, sus espacios de formación y asueto, y su lugar de culto.

Colonia Güell

Ca l’Ordal es un edificio que asemeja una típica masía catalana

El recorrido lo puedes iniciar por Ca l’Ordal, un edificio modernista inspirado en una masía tradicional, donde vivían los agricultores que se encargaban de los campos de la Colonia.

Sigue por la antigua Casa del Secretario, que se caracteriza por la tribuna que tiene en una esquina y los escudos que decoran la fachada. Te sorprenderá el murciélago que tiene sobre la puerta de entrada –de lo más real-. Un símbolo característico de los escudos de los reyes de la corona catalano-aragonesa.

Frente a él está lo que fue un antiguo convento de monjas, y un poco más arriba, la antigua cooperativa de consumo (actualmente el centro de visitantes) y las bodegas de dicha cooperativa.

La visita la puedes seguir con dirección hacia la casa del maestro y la escuela, cerca de la cual está el edificio más espectacular que se conserva. Se trata de Ca l’Espinal, un edificio de obra vista donde residía el administrador de la Colonia (representante del propio Güell), y que llama la atención por su tribuna cilíndrica y las celosías de obra, que permiten ver desde el interior sin ser visto. Junto a ella está la antigua casa del médico y el edificio del antiguo ateneo.

Colonia Güell

Ca l’Espinal es el edificio civil más espectacular de la Colonia

En el recorrido también pasarás por la plaça principal, en cuyo centro hay una estatua de Güell y donde está el antiguo teatro.

Y para el final deja la visita a la Cripta, que es la auténtica joya del recinto. Un edificio donde Gaudí arriesgó al máximo –arquitectónicamente hablando-, y donde la concentración de su conocimiento técnico y su capacidad para innovar dieron como resultado la que se considera su verdadera obra maestra.

La Cripta de la Iglesia de la Colonia Güell

Columnas inclinadas y cubiertas parabólicas e hiperbólicas, tanto en el interior como en el exterior, llamarán tu atención.

La construcción tiene el sello gaudiniano en cada uno de sus rincones, y la pasión del arquitecto por la naturaleza se muestra en la integración total del edificio en el entorno.

Colonia Güell

Acceso a la cripta de la Iglesia de la Colonia Güell

Su situación en un terreno elevado y rodeado de pinos no fue casual. Gaudí quiso que su obra se acabase mimetizando con el bosque que la rodeaba, y realmente lo consiguió. Tanto las paredes de piedra, como las columnas exteriores y los pinos del bosque forman un conjunto totalmente integrado visualmente.

En el interior, la curiosa planta ovalada, las vidrieras de colores en forma de flor y el impacto de los nervios de ladrillo de la cubierta te harán exclamar un ¡oh! de sorpresa. Genialidades en estado puro que te hacen lamentar que la obra quedase inacabada, pensando cuántas más hubiesen acabado formando parte de la edificación de haberse llevado el proyecto a su fin.

Colonia Güell

Espectaculares nervios de ladrillo en el interior de la Cripta

Evidentemente, y como no podría ser de otro modo, el simbolismo es uno de los fuertes de la Cripta. Uno de ellos son las treces cruces de cerámica del porche exterior (cruces de Santa Eulàlia), que se interpretan a modo de ir marcando un camino.

Otro detalle curioso es la inclusión de algunos elementos de carácter religioso, ya vistos en otras obras arquitectónicas de Gaudí. Uno es la concha gigante que recoge el agua bendita de la entrada. Otro la cruz de hierro que hay junto al acceso principal. Ambos los encontramos también en la Sagrada Familia.

Y antes de marchar, un apunte final sobre los bancos pequeños y ligeros que tanta curiosidad despertaron en mi primera visita al templo. Según se dice, además de la magnífica combinación de madera y forja en el diseño, Gaudí ideó una inclinación especial de los respaldos para favorecer la concentración de los fieles durante el culto.

Colonia Güell

Dos de las espectaculares vidrieras de colores desde el interior de la Cripta

Experimentando con el trencadís

Y, por cierto. Tanto si eres un apasionado de las manualidades como si no, no dejes pasar la oportunidad –alguna vez en tu vida- de experimentar con el arte del trencadís.

El trencadís, una de las técnicas decorativas inventadas por Gaudí que se convirtieron en universales, y que tienen su qué, especialmente para relajarte y desconectar del estrés diario. De hecho es algo que tuve la oportunidad de comprobar personalmente como colofón a la visita de ayer. ¿Qué os parece el resultado?

Colonia Güell

El arte del trencadís, todo un reto

Más información en RRSS con #CostaBarcelonaWeek #BcnMoltMes #ColoniaGüell

 

Colònia Güell
Claudi Güell, 6
08690 Santa Coloma de Cervelló
Baix Llobregat – Barcelona

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