UN SÁBADO CON AGENDA DE VÉRTIGO

Repasando la agenda de ayer sábado, no me he podido resistir a escribir este post, ya que me ha hecho recordar el pasado y alegrarme de este presente. Cada día tengo más claro que, tanto que había criticado los libros de autoayuda “¿Quién se ha llevado mi queso?” y “La buena suerte”, al final haberme dejado llevar por ellos, está empezando a dar sus frutos… Y ya sé yo porqué lo digo.

Aunque durante mis años de administrativa nunca se me había “caído el lápiz”, cuando llegaba el viernes y finalizaba la jornada laboral, cerraba el ordenador, guardaba los papeles y cerrada la puerta de la oficina hasta las ocho de la mañana del lunes siguiente. El fin de semana era para descansar y desconectar de informes técnicos. Desde que soy jefa de mi propia oficina, la agenda siempre está abierta, el horario es de “hasta cuando sea necesario” y la mente está en continuo funcionamiento ideando nuevos contenidos para compartir. Una de las pruebas más evidentes de esta nueva forma de funcionar quedó plasmada ayer, a lo largo de toda la jornada.

El día empezó temprano, ya que hubo que madrugar para llegar a tiempo a la primera cita: un nuevo instameet. Esa vez en el Palau Güell, pero de nuevo de la mano de @Barcelonacitizen. Tener la oportunidad de que abran un lugar tan maravilloso como ese Neuschwanstein barcelonés, en exclusiva para un pequeño grupo de instagramers, la verdad es que no es para pensárselo. Es la segunda vez que visitaba el Palau Güell desde su reapertura, tras la remodelación y, tal y como comenté en twitter, es uno de esos “lugares que siempre te vuelven a sorprender”. Una hora recorriendo sus diferencias dependencias, empezando por las caballerizas, siguiendo por la planta noble, pasando por la planta de las habitaciones y acabando entre sus coloridas chimeneas de la terraza es todo un regalo, si además te acompaña el cielo azul intenso que había ayer sobre Barcelona.

El Palau Güell, el Neuschwanstein que Gaudí regaló a Barcelona

El Palau Güell, el Neuschwanstein que Gaudí regaló a Barcelona

Acabada la visita, y tras la obligada fotografía de familia, me esperaba el segundo destino del día, o mejor dicho, los tres siguientes destinos. Con solo un margen de un cuarto de hora fui desde el carrer Nou de la Rambla hasta el carrer Aragó, concretamente a la sede de la Fundació Tàpies. Evidentemente la línea 3 del metro ayudó a que lo consiguiese.

Dentro del marco de la celebración de los 25 años de la inauguración de la Fundació Tàpies, y con la finalidad de dar a conocer al público un interesante trabajo de investigación que han estado llevando a cabo acerca de la historia de ese edificio, que Lluis Doménech i Montaner construyó para acoger la Editorial Montaner i Simon, no me pude resistir a participar en el último itinerario guiado por ese y otros dos edificios que guardan una especial relación entre ellos.

La Fundació Tàpies ocupa la antigua sede de la Editorial Montaner i Simon

La Fundació Tàpies ocupa la antigua sede de la Editorial Montaner i Simon

La visita empezó en el edificio de la antigua editorial, siguió por el Palau Montaner, sede de la delegación del Gobierno, y acabó en la Casa Thomas, espacio que actualmente ocupa la tienda de mobiliario de diseño Cubiñá, pero que en su momento fue el la de una de las imprentas más importantes dentro del arte de la heliografía. Evidentemente, ahora no voy a hablar de ninguno de los tres espacios, pero seguro que sí que lo haré más detalladamente en un futuro cercano.

Escalera principal del Palau Montaner

Escalera principal del Palau Montaner

La Casa Thomas

La Casa Thomas

Tras finalizar con la recopilación de información e imágenes de cuatro edificios modernistas, la agenda dio un vuelco y me hizo viajar hasta Asia, donde acabaría la intensa jornada. Recargados los dispositivos móviles, vaciadas las tarjetas de memoria para recuperar espacio y hecho un break, llegó el momento de ir a mi último compromiso de la jornada: participar del Casa Asia Film Week (CAFW) con el visionado de una de las películas del programa. Aunque siempre me ha gustado el cine no soy demasiado entendida en el cine de autor, pero asistir a un festival de estas características siempre puede ser interesante.

El Casa Asia Film Week es un festival centrado en el mejor cine asiático de la actualidad que organiza Casa Asia y que este año celebra su tercera edición. Su principal objetivo es el de acercar un retrato contemporáneo de las sociedades asiáticas en el siglo XIX.

Sede del festival Casa Asia Film Week

Sede del festival Casa Asia Film Week

Tengo que agradecer a Turkish Airlines su invitación al evento #CasaAsiaTurkishAirlines, donde tuve la oportunidad de asistir a la proyección de la película japonesa Sharing, un film para grandes cinéfilos, que tal y como compartí en las redes, definieron como una “inquietante introspección postraumática”.

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