De todos es sabido que entre las consecuencias políticas de la Primera Guerra Mundial estuvo la delimitación de las fronteras europeas, así como la desaparición de varios imperios: el alemán, el austrohúngaro, el ruso y el otomano. Y ello hizo que, tres familias reales tuvieran que abandonar el poder y exiliarse de manera forzosa. Unos fueron los Hohenzollern en Alemania. Otros, los Habsburgo-Lorena en Austria y, quizás los que lo sufrieron de manera más trágica, fueron los Romanov en Rusia. En el caso de la Casa de Osmán, todavía seguirían un tiempo en el poder, hasta su disolución en 1922.
Aunque afectada de otra manera, la Casa Real Británica tampoco quedó al margen del conflicto. Debido a su origen alemán, se vio obligada a romper todos los lazos que la relacionaban con su ascendencia, abandonando títulos nobiliarios alemanes heredados y cambiando el nombre de la propia Casa Real, que desde el matrimonio de la reina Victoria con el príncipe Alberto (nacido en la ciudad bávara de Coburgo) se había convertido en la rama británica de la Casa Ducal de Sachsen-Coburg und Gotha (House of Saxe-Coburg and Gotha), en sustitución de la Casa de Hannover, también alemán.
Cuando Windsor pasó de castillo a apellido real
Si Eduardo VII fue el primer rey británico de la Casa Real de Sajonia-Coburgo y Gotha, su hijo, el rey George V, sería el segundo y el último rey. El mismo fue quien el 17 de julio de 1917 proclamó que, desde aquel momento, la Casa Real Británica pasaría a denominarse Casa de Windsor, y que todos los descendientes de la reina Victoria y el príncipe Alberto llevarían el apellido Windsor.
La elección de ese nuevo nombre se realizó a partir de una propuesta del secretario privado de George V, Arthur John Bigge. Tras descartar opciones como York, Lancaster, Plantagenet o Tudor-Stuart, se creyó que Windsor (nombre del Castillo Real) era un nombre cien por cien inglés, ligado a la realeza y símbolo de Inglaterra.
Si nos preguntamos qué fue primero, si el castillo o el pueblo de Windsor, evidentemente, primero fue el castillo. El castillo de Windsor original se construyó tras la conquista normanda de Inglaterra por Guillermo I, en el siglo XI. Una construcción defensiva, pensada como baluarte de los conquistadores normandos, desde donde se dominaba estratégicamente una importarte zona del río Támesis, a las afueras de Londres. Y desde el siglo XII se convirtió en residencia oficial de los monarcas británicos. El pueblo de Windsor nació alrededor del castillo, y se fue desarrollando a medida que la fortaleza se fue transformando en palacio real. Por cierto y como curiosidad, la palabra “Windsor” procede del vocablo Windlesoren, que en inglés antiguo significa “torno junto a la orilla del río”.
Descendientes de George V o los primeros Windsor
Finalizada la Primera Guerra Mundial, debido a que las ramas colaterales de la recién nacida Casa Real de Windsor tendieron a desaparecer (ya que algunos de sus miembros fallecieron sin descendencia o la abandonaron por motivos matrimoniales), se considera que los únicos miembros de esa Casa Real que siguieron formando parte de la misma fueron los descendientes de los hijos de George V, alrededor de los que gira este post. Concretamente de:
- El príncipe Eduardo -David- (príncipe de Gales, futuro Eduardo VIII y posterior duque de Windsor).
- El príncipe Alberto -Bertie- (duque de York y futuro rey Jorge VI).
- La princesa María -Mary- (princesa Real y condesa consorte de Harewood).
- El príncipe Enrique -Harry- (duque de Gloucester).
- El príncipe Jorge (duque de Kent).
- Y el príncipe Juan, que falleció siendo niño.
Otras dos curiosidades sobre el Castillo de Windsor. Por un lado, además de una de las atracciones turísticas más populares del Reino Unido y residencia oficial de la Familia Real, es el lugar en donde se hospedan las Visitas de Estado y se celebra el banquete oficial con el que se agasaja a esas visitas. Y por el otro, la capilla de San Jorge es el lugar de culto real en donde está la sede espiritual de la Orden de los Caballeros de la Jarretera, así como la Cripta Real en donde reposan los restos de muchos monarcas, entre ellos, la reina Elizabeth II, su esposo, su hermana y sus padres.

Los príncipes Eduardo y Alberto de Windsor
La historia del príncipe Eduardo (Edward Albert Christian George Andrew Patrick David; 23 de junio de 1894 – 28 de mayo de 1972), y la del príncipe Alberto (Albert Frederick Arthur George, 14 de diciembre de 1895 – 6 de febrero de 1952) es de sobras conocida.
La del primero, el príncipe Eduardo (Eduardo VIII) porque tuvo que renunciar al trono (en el que solo estuvo del 20 de enero de 1936 al 11 de diciembre de 1936), para contraer matrimonio morganático con la plebeya Wallis Simpson.
Y la del segundo, el príncipe Alberto (Jorge VI), porque se vio “convertido en rey” de la noche a la mañana, con todo lo que ello supuso para su esposa e hijas, y que tan bien muestran en la película “El discurso del rey”.
Princesa Maria de Windsor, Princesa Real
La princesa María (Victoria Alexandra Alice Mary; 25 de abril de 1897 – 28 de marzo de 1965), llevó el apellido Windsor desde 1917 hasta contraer matrimonio. A partir de ese momento adquirió el de Lascelles y obtuvo el título de condesa consorte de Harewood. En 1932, su padre le concedió el título de Princesa Real (The Princess Royal).
Uno de los hechos más destacados de su bibliografía fue la fuerte defensa que siempre demostró hacia su hermano el rey Eduardo VIII, y la buena relación que continuó manteniendo con él tras su abdicación, al contrario de lo que ocurrió con el resto de la Familia Real.
Como protesta a que no fuese invitado a la boda de su sobrina Elizabeth, también declinó la invitación, aunque sí que asistió a su coronación en 1953.
Sus descendientes están incluidos en la lista de sucesión al trono británico, tras los de sus tres hermanos, listado encabezado por David Lascelles, 8º conde de Harewood.
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Príncipe Enrique de Windsor, duque de Gloucester
El príncipe Enrique (Henry William Frederick Albert; 31 de marzo de 1900 – 10 de junio de 1974), fue duque de Gloucester, conde de Ulster y barón de Culloden, títulos vinculados con Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia, respectivamente. No siguió la tradición real de formar parte de la Royal Navy, e ingresó en el Real Cuerpo de Fusileros del Rey y el 10º de Húsares Reales (The King’s Royal Rifle Corps and the 10th Royal Hussars) del ejército británico. Durante la minoría de edad de su sobrina la princesa Elizabeth (Elizabeth II) actuó como potencial regente.
Contrajo matrimonio con Lady Alice Christabel Montagu-Douglas-Scott, hija de John Montagu-Douglas-Scott, 7º duque de Buccleuch, quien tras el enlace obtuvo el título de princesa y de duquesa consorte de Gloucester, con tratamiento de Alteza Real.
Tras el fallecimiento del duque, y por concesión de la reina Elizabeth II, la princesa Alicia se convirtió en la única excepción en la historia de la realeza británica en que una persona que no había nacido princesa conservaba el título nobiliario por derecho propio (princesa de sangre), y no solo por haberse casado con un príncipe (princesa por matrimonio). Por ello, continuo usando de por vida el título y el tratamiento de Su Alteza Real la princesa Alicia, duquesa de Gloucester, en lugar del de la princesa Enrique, duquesa viuda de Gloucester.
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El matrimonio tuvo dos hijos: El príncipe Guillermo de Gloucester (William Henry Andrew Frederick; 18 de diciembre de 1941 – 28 de agosto de 1972) y el príncipe Ricardo (Richard Alexander Walter George; 26 de agosto de 1944), actual duque de Gloucester, quien heredaría los títulos nobiliarios de su padre debido a la muerte prematura de su hermano mayor.
Ricardo de Gloucester
Ricardo de Gloucester está casado con Birgitte Eva van Deurs, danesa de nacimiento y sin sangre real, aunque desde su matrimonio y siguiendo la costumbre, recibió el título y el tratamiento de Su Alteza Real la princesa Ricardo de Gloucester, al que posteriormente añadiría el de duquesa de Gloucester, tras heredar el título su esposo.
El matrimonio tiene tres hijos. Alexander Windsor, conde de Ulster (título que ostenta por ser el heredero al ducado de Gloucester), Davinia Lewis y Rose Gilman, que tras sus respectivos matrimonios han adoptado los apellidos de sus esposos. Todos ellos y sus descendientes forman parte de la línea de sucesión al trono.
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Príncipe Jorge de Windsor, duque de Kent
La última rama de la actual familia Windsor es la del príncipe Jorge (George Edward Alexander Edmund; 20 de diciembre de 1902 – 25 de agosto de 1942), duque de Kent, conde de Sant Andrews y barón de Downpatrick.
Formó parte de la Royal Navy, fue el primer miembro de la Familia Real Británica que trabajó como civil tras dejar la Armada, y el primero que moriría en servicio activo en 500 años, durante la II Guerra Mundial. Fue un príncipe polémico, calificado como la “oveja negra de los Windsor”, cuya biografía se puede ver en el documental The Queen’s Lost Uncle.
Se casó con SAR la princesa Marina de Grecia y Dinamarca, hija del príncipe Nicolás de Grecia y Dinamarca y de la Gran Duquesa Elena Vladimirovna Románova de Rusia, prima hermana del duque de Edimburgo y tía de la reina Sofia de España, lo que supuso el último matrimonio del hijo de un soberano británico con un miembro de una casa real extranjera, ya que hasta el momento todos los demás matrimonios han sido con miembros de la aristocracia o plebeyas.
El matrimonio tuvo tres hijos: el príncipe Eduardo de Kent, actual duque de Kent, la princesa Alexandra de Kent y el príncipe Miguel de Kent.
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Eduardo de Kent
El príncipe Eduardo (Edward George Nicholas Patrick Paul; nació el 9 de octubre de 1935), actual duque de Kent, heredó los títulos nobiliarios con tan solo siete años de edad, debido a la muerte de su padre.
Contrajo matrimonio con la aristócrata británica Lady Katharine Lucy Mary Worsley, hija del 4º barón de Hovingham Hall, que tras el enlace obtuvo el título y el tratamiento de Su Alteza Real la Princesa Eduardo, duquesa de Kent. El matrimonio tiene tres hijos: George Windsor, conde de St. Andrews (título que ostenta como heredero al ducado de Kent), Helen Taylor y Nicolás Windsor.
A diferencia de los descendientes del duque de Gloucester, en que todos forman parte de la línea de sucesión al trono, con los descendientes del duque de Kent no ocurre lo mismo. Según el Acta de Establecimiento (Act of Settlement) de 1701, que establece que los miembros de la Familia Real Británica que contraigan matrimonio con un católico perderán su derecho a la sucesión al trono, algunos miembros de la familia de los Kent han quedado excluidos, bien por el matrimonio en sí, bien por haber adoptado la religión católica directamente. Por ello, además del propio Duque, solo su única hija y sus descendientes.
A pesar que la actual duquesa de Kent también adoptó la fe católica en 1994 con el beneplácito de la reina, el Acta de Establecimiento no establece ningún precepto sobre la exclusión de la línea de sucesión al trono británico cuando el cónyuge, una vez casados, se convierte al catolicismo, de ahí que el duque de Kent continúe formando parte de la lista.
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Alexandra de Kent
La princesa Alexandra de Kent (Alexandra Helen Elizabeth Olga Christabel; nació el 25 de diciembre de 1936). Está considerada como uno de los miembros más activos de la Familia Real Británica en llevar a cabo compromisos reales en representación de la reina. Fue la primera princesa británica en asistir a una escuela normal, y actuó como una de las damas de honor en la boda de su prima la princesa Isabel con Felipe de Edimburgo, y en la de los reyes Juan Carlos y Sofia de España.
Se casó con Sir Angus James Bruce Ogilvy, segundo hijo del 12º conde de Airlie, por lo que no era heredero a ningún título nobiliario. Tras su matrimonio la reina le ofreció el título de conde, honor que rechazó, pero en 1988 se le concedió el título honorífico de “El Muy Honorable” (The Right Honourable, abreviado The Rt Hon.), expresión honorífica de tradición anglosajona, por lo que a la princesa también se le empezó a nombrar como Her Royal Highness Princess Alexandra, The Honourable Lady Ogilvy.
El matrimonio tiene dos hijos, James Ogilvy y Marina Ogilvy, ninguno de los dos lleva el apellido Windsor, ni tienen tratamiento, ni título nobiliario. No obstante, ambos forman parte de la línea de sucesión al trono británico.
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Miguel de Kent
Y, en último lugar está el nieto más joven del rey Jorge V y la reina María, el príncipe Miguel de Kent (Michael George Charles Franklin; nacido el 4 de julio de 1942).
En 1978 contrajo matrimonio con la baronesa Maria Cristina von Reibnitz, de origen húngaro y religión católica, por lo que no cumplió con el precepto establecido en el Acta de Establecimiento y, al igual que sus sobrinos, fue eliminado de la línea de sucesión al trono. Tras el enlace la consorte obtuvo el título y el tratamiento de su Alteza Real la princesa Miguel de Kent, aunque ninguno de ambos príncipes representa a la reina en actos oficiales, a diferencia de sus hermanos mayores.
El matrimonio tiene dos hijos: Lord Frederick Windsor y Lady Gabriella Windsor, que debido a que fueron criados en la fe anglicana sí que forman parte de la línea de sucesión al trono, a excepción de su padre.
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Príncipe Juan de Windsor
Respecto al príncipe Juan (John Charles Francis; 12 de julio de 1905 – 18 de enero de 1919), último hijo del rey Jorge V y la reina María, no llegó a recibir ningún otro título nobiliario que el que le otorgaron a su nacimiento, dada su muerte a muy temprana edad.
Se dice que desde su muerte, ningún otro miembro de la Familia Real Británica ha vuelto a llevar su nombre (John), ya que ha quedado unido al fatalismo y a la muerte prematura del príncipe. Una película de 2003 titulada The Lost Prince y un documental de 2008, The Windsors’ Tragic Secret, explican la breve historia del príncipe Juan.
Notas sobre costumbres y tradiciones reales británicas
Título de príncipe del Imperio Británico y tratamiento de Alteza Real
A través de una Patente Real de la reina Victoria, quedó establecido que todos los descendientes de líneas masculinas de un monarca británico recibirían, desde su nacimiento, el título de príncipe del Imperio británico y el tratamiento de Alteza Real. Actualmente existe cierta polémica respecto al título y el tratamiento de los dos hijos del príncipe Eduardo, cuarto hijo de la reina Elizabeth II, con los que no se ha seguido dicho precepto.
Aunque legalmente ambos deberían ser príncipes con tratamiento de Alteza Real, tras su nacimiento la reina estableció que únicamente se les otorgaría el título y el tratamiento que habitualmente recibían los hijos de un conde, de ahí que sean tratados como Lady Luisa Windsor y Lord Jacobo Windsor, vizconde Severn, en lugar de SAR la princesa Luisa de Wessex y SAR el príncipe Jacobo de Wessex.
Título ducal como regalo de matrimonio
Tanto los hijos varones del monarca, como los hijos primogénitos del Príncipe de Gales (heredero de la corona), reciben un título ducal -generalmente tras su matrimonio-, que se conoce como ducado real. Actualmente los ducados que ostentan miembros de la Familia Real son: el ducado de Edimburgo, el ducado de York, el ducado de Gloucester, el ducado de Kent, el ducado de Cambridge y el ducado de Cornualles, título que ostenta el príncipe de Gales como heredero de la corona británica.
Con relación al príncipe Eduardo, hijo de la reina Elizabeth II, tras su matrimonio no recibió ningún título ducal, sino únicamente el de conde Wessex. El motivo que siempre se ha alegado es que heredaría el título de duque de Edimburgo a la muerte del titular de ese momento, su padre. Aunque tuvo que esperar al fallecimiento de su madre, la reina Elizabeth II, para recibirlo de parte del nuevo rey.
El título de Princesa Real
El título de Princesa Real o Royal Princess se creó en el siglo XVII a imagen del que el rey de Francia otorgaba a su hija mayor, denominado “Madame Royale”. Es un título vitalicio que se confiere a la hija mayor del monarca británico a discreción del mismo, pero que no se otorga automáticamente.
La actual Princesa Real es la princesa Ana, hija de la reina Isabel II. Un título que se supone se le otorgará en su momento a la princesa Charlotte de Gales, hija del príncipe Guillermo de Gales.
El título que recibe la nueva cónyuge tras su matrimonio
Tras el matrimonio de un miembro masculino de la Familia Real, la nueva cónyuge adquiere el título de su esposo, seguido del nombre del cónyuge: SAR la princesa Ricardo de Gloucester, SAR la princesa Eduardo de Kent o SAR la princesa Miguel de Kent. En el caso de las dos primeras, dada la condición de duque del esposo, suelen ser mencionadas con ese título: la duquesa de Gloucester o la duquesa de Kent.
Los apellidos Windsor y Mountbatter-Windsor
Los miembros femeninos de la Familia Real mantienen el apellido familiar -Windsor- hasta contraer matrimonio, momento en que adoptaban el de su esposo.
Mención especial, para acabar, hay que hacer sobre el apellido Mountbatten-Windsor. En 1960 se estableció que tanto la reina Elizabeth II como sus hijos usarían el apellido Windsor, mientras que sus descendientes que no llevasen el título de príncipe, ni el tratamiento de Alteza Real usarían el de Mountbatten-Windsor. Mountbatten es el apellido familiar del príncipe Felipe de Edimburgo (Battenberg, de origen alemán), que su abuelo materno anglicanizó a partir de la traducción de “Berg” (montaña en alemán) a “Mount” (montaña en inglés), también a resultas de la I Guerra Mundial.
Para saber más:
The current Royal Family
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