Cuando piensas en la arquitectura de Nueva York es inevitable que te venga a la mente su apodo de “la ciudad de los rascacielos”. Cerca de 300 de sus edificios superan los 150 metros. Alrededor de 50 de ellos tienen una altura superior a los 200 metros. Y el One World Trade Center, que con sus 541 metros es el más alto de todos, es el edificio más alto de Occidente.
Una fisonomía de ciudad que empezó a constituirse a finales del siglo XIX, con el Tower Building de Manhattan, el primer edificio que marcó un hito histórico en la ciudad con un total de once pisos y 39 metros de altura. Un dato que rápidamente quedaría superado por la imparable evolución de la Gran Manzana. En 1914 lo derribaron y en 1927, en su lugar, levantaron un edificio con 37 pisos y una altura de 137 metros que, sin tener nombre específico, se le suele conocer por los números y la calle que ocupa: 50-52 Broadway.
Aesthetic, elegante y cinematográfico
Pero mucho antes de que empezasen a proliferar este tipo de mastodónticas construcciones, en el diseño de los edificios de Nueva York se siguieron otras tendencias arquitectónicas. Estilos que todavía se pueden ver hoy en día por la ciudad y que, gracias al cine y a la televisión, se han acabado convirtiendo en uno de sus símbolos arquitectónicos más icónicos. Y no son precisamente las frías escaleras de incendios. ¿Ya sabes de los qué os estoy hablando?
¡Exactamente! ¡Lo has acertado! Se trata de los aesthetic, elegantes y a la vez cinematográficos, stoops neoyorkinos. Unas escaleras de acceso a las viviendas cuya razón de ser, originalmente, poco tenía que ver con el glamur que les ha otorgado el cine y la televisión. Uno de los elementos del paisaje urbano neoyorkino más buscado por los apasionados del postureo instagramer.
De stoep (en) a stoop (s). Escaleras que cruzaron el Atlántico
El origen del stoop (o stoops) lo tenemos que buscar a este lado del Atlántico, concretamente en los Países Bajos. Una palabra que deriva del término neerlandés stoep (o stoepen -en plural-), que se puede traducir como acera, pero que históricamente se usaba para nombrar a las pequeñas escaleras de piedra con descansillo que había en el acceso principal a las antiguas casas tradicionales de ese país. Según el diccionario, también se puede aplicar a portal, porche o terraza delantera.
En la bibliografía que he consultado explican que stoep es una palabra muy común en el afrikáans de Sudáfrica, y que se usa para referirse a los porches delanteros que suelen tener la mayoría de casas de ese país africano. No obstante, a diferencia del neerlandés, forma el plural añadiendo una s final. Es decir, un stoep pasa a varios stoeps.
El stoep tradicional neerlandés tiene origen medieval, y empezó a construirse de manera habitual hacia el siglo XVI. Y tenía tres funciones.
- La primera era separar el acceso a la vivienda de la calle. De esta manera se evitaba que la suciedad y el barro, que se originaba por el paso de carruajes, entrasen en los domicilios.
- La segunda era puramente de carácter social. Era un espacio de la vivienda en donde disfrutar del sol y el aire exterior, además de poder socializar con los vecinos.
- Y la tercera, servia para aprovechar el hueco que quedaba bajo la escalera y crear un espacio adosado a la vivienda, que solia usarse a modo de almacén comercial o de pequeño taller. Un espacio llamado pothuis, al que se accedía a pie de calle, y que usaba el propio stoep como cubierta.



¿Dónde ver stoepen en los Países Bajos?
Aunque en la actualidad ya no se suelen construir edificios con stoepen, todavía se pueden ver en algunas casas antiguas, en diferentes lugares de los Países Bajos.
En Amstérdam, se pueden encontrar en algunas de las casas situadas en los canales más antiguos, como el Prinsengracht (Canal del Príncipe) o el Brouwersgracht (Canal de los Cerveceros).
Delft, situada entre Rotterdam y Den Haag, es una de las ciudades neerlandesas que mejor conserva su antiguo trazado medieval, por lo que no es extraño que todavía se pueden ver casas con sus stoepen junto al Oude Delft, el canal más antiguo de la ciudad.
Y, en algunas de las ciudades hanseáticas neerlandesas (como por ejemplo Deventer o Zwolle) también es posible encontrar alguna casa de ese estilo. Además de poder ver stoeppalen, una especie de bolardos de piedra que, cuando se construyeron las aceras modernas y empezaron a desaparecer los stoepen, se usaron para delimitar el espacio de paso de los peatones y el acceso a las viviendas, que evitaban que los carruajes lo invadiesen.
¿Qué elementos del paisaje urbano te pueden dar pistas de dónde hubo un stoep original?
Si te puede la curiosidad en ese paseo por algunos de los anteriores rincones que he mencionado, existen diferentes pistas que te ayudarán a identificar en dónde hubo un posible stoep, que ya ha desaparecido. Postes de piedra para delimitar el espacio privado de la vía pública. Algunos pothuizen que todavía se conservan a nivel de calle. O alguna que otra barandilla de hierro forjado, que fueron parte de un stoep original y que se han conservado como elemento decorativo.
Tradiciones arquitectónicas neerlandesas en el Nuevo Mundo
Aunque fue un inglés, Henry Hudson, quien llegó por primera vez al lugar en el que se construiría Nueva York, en 1609 reclamó esos territorios para la corona de los Países Bajos, ya que esa tercera expedición la financió la Vereenigde Oostindische Compagnie (Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales).
En 1624 llegaron los primeros colonos neerlandeses, que se establecieron de manera permanente en la zona y fundaron la colonia de Nieuw-Nerdeland, con capital en Nieuw-Amsterdam, en el lugar exacto en donde hoy en día está la Isla de Manhattan. Y con ellos, llegaron los stoepen al Nuevo Mundo.
Y tal como habían hecho en los Países Bajos, el uso de stoepen en las construcciones de las nuevas casas (mucho antes de llamarse stoops y de convertirse en un icono neoyorkino objetivo instagramer) tuvo como finalidad proteger las casas de la suciedad, la humedad y el estiércol que provocaba la circulación de caballos y carruajes. Un detalle arquitectónico con fines más higiénicos que estéticos, que elevaba los accesos privados a las casas y los protegían de la insalubridad que se producía en las calles.


El stoop como icono de Nueva York
Con el crecimiento de Nueva York, los trabajos de urbanización del siglo XIX trajeron las brownstones. Un tipo de casas adosadas unifamiliares que mantuvieron la entrada principal elevada por encima del nivel de la calle, y en las que los stoops se convirtieron en uno de sus elementos emblemáticos.
Construcciones que acabarían definiendo la estética residencial de algunos de los barrios históricos de Nueva York, y que hoy en día son todo un símbolo de la ciudad, que ha aparecido tanto en el cine como en la televisión y que, cuando paseas por ellos, te da la sensación de que te encuentras dentro de un plató cinematográfico.
El término brownstones deriva del tipo de material de construcción que se usó. Un tipo de arenisca rica en hierro, que se usaba para revestir las fachadas y que les daba ese color rojizo característico. Unas casas pensadas para familias de clase media, que son los años se han acabado convirtiendo en unas de las más buscadas, exclusivas y caras del mercado inmobiliario neoyorquino.
Según la tradición, los stoops también jugaron un papel relevante en facilitar la interacción vecinal. Algo así como “el jardín urbano de las casas que no tienen jardín”. Un lugar en el que se podía salir a tomar el aire, donde los vecinos se sentaban para conversar con sus vecinos, y donde los niños solían salir a jugar. Y donde, incluso, se han llegado a celebrar alguna que otra yard sale.
¿Cuáles son los stoops más famosos de Nueva York?
Sin lugar a dudas, todos los stoops se han convertido en un icono de Nueva York. Pero gracias a su popularización a través del cine o de la televisión, hay algunos que son más famosos que otros.
Entre ellos está el stoop del edificio en donde vive el personaje de Carrie Bradshaw en Sex and the City. Una escalinata que la televisión ubicó en el Upper East Side, pero que en la realidad está en un edificio de Greenwich Village. Concretamente en el 64 de Perry Street.



Otro stoop popular es el de la casa familiar de los Huxtable en The Cosby Show. Una serie ambientada en Brooklyn Heights, pero que en realidad se grabó en el 10 St. Luke’s Place de Greenwich Village.
En la actualidad, uno de los stoops más virales es el de Kristi Hemric, una creadora de contenido neoyorkina que cada estación decora de manera espectacular el stoop de su brownstone, situada en el 241 East 78th Street, Upper East Side (@stoopandthecity en instagram). Licenciada en comunicación corporativa, se ha centrado en crear contenido sobre moda, viajes y lifestyle, triunfando especialmente en esa cuenta dedicada a la decoración estacional de su stoop.
El arte de decorar los stoops neoyorkinos
En la actualidad, y por la influencia de las redes sociales, los stoops neoyorkinos se han convertido en unos verdaderos escenarios para la creatividad del arte urbano.
Tal y como hace Kristi Hemric, los neoyorkinos que tienen la suerte de vivir en alguna casa con stoop suelen competir en ofrecer la decoración más original y llamativa en cada época del año.
Una decoración que tiene sus puntos álgidos en las temporadas de Primavera y Pascua, en la del Otoño y Halloween y, por supuesto, durante el Adviento y la Navidad. Unos momentos del año especialmente recomendable para disfrutar del colorido y el ambiente de la “ciudad que nunca duerme”. Es decir, Nueva York.
También te puede interesar:
“Happy Thanksgiving” en eet smakelijk!
Bienvenido Mr. Halloween
En Nueva York aunque no lo parezca
Etiqueta “Nueva York”





