Desde que revisé y volví a publicar el artículo explicando la visita que hice al Vaticano y a la Embajada de España ante la Santa Sede, la historia ha querido que el Vaticano y el Protocolo Vaticano vuelvan a ser tendencia en los titulares de los principales medios de comunicación.
Tras el fallecimiento del Papa Francisco el pasado 21 de abril, su consiguiente funeral y el inicio del nuevo Cónclave, previsto para el día 7 de mayo, estamos viviendo unos días de mucha información sobre el qué y el cómo se gestionan esos días de Sede Vacante. Unos días en los que el protocolo, el ceremonial y la tradición vaticana entran en acción.
En consecuencia, recupero y vuelvo a publicar un segundo post en torno a la misma temática, que recoge algunas pinceladas de conceptos que estamos oyendo de manera reiterada, y que a más de uno nos han despertado la curiosidad. Por lo que no me puedo estar en darles un espacio en el particular “Gabinete de protocolo” de Barcelona en Horas de Oficina.
Para seguir toda la información: Vatican News.
¿Por qué el Papa viste de blanco?
Antiguamente el color con el que habían vestido los Papas era el tono rojo de la Púrpura Imperial, color que simboliza la máxima autoridad espiritual y con el que fue investido Constantino el Grande, emperador que legalizó la religión cristiana. El uso del color blanco se limitaba al alba o túnica que vestían durante las celebraciones litúrgicas.

Con la llegada al papado del primer religioso de la Orden de los Dominicos, esa tradición cambió. En 1276, Inocencio V optó por continuar utilizando el hábito blanco de la orden eclesiástica a la que pertenecía, tal y como hicieron posteriormente Benedicto XI en 1302, Nicolás V en 1447 y Pío V en 1566.
A partir de ese momento, los siguientes Papas tomaron por norma en el vestir usar una sotana blanca, aunque no procediesen de la Orden de los Dominicos. Una tradición que ha llegado hasta la actualidad.
El color rojo se mantuvo en algunos complementos como el gorro camauro, el sombrero de ala ancha o la muceta, que estaban en desuso desde el papado de Pablo VI, pero que el Papa Benedicto XVI recuperó… Y que Francisco ha vuelto a dejar de lado.
Siguiendo con el protocolo eclesiástico, el color blanco también está presente en otras dos tradiciones relacionadas con el protocolo de la Iglesia Católica.
Primera tradición: los colores litúrgicos
Según explican los expertos en la materia, durante el papado de Inocencio III, en 1198 se estableció un simbolismo entre los colores y sus interpretaciones alegóricas mencionadas en las Escrituras, que se hizo oficial durante el papado de Pio V en 1570, y dio lugar a la creación de los conocidos como colores litúrgicos.
Los colores litúrgicos en la Iglesia Católica son cinco, y se usan dependiendo de la celebración que se lleve a cabo, de acuerdo con el calendario litúrgico, también llamado Año Litúrgico.
Color blanco
El color blanco (que también puede ser amarillo o dorado) simboliza la pureza y la alegría, y es el color privilegiado de las fiestas católicas más solemnes como la Navidad, la Epifanía, la Pascua, la Ascensión y de las festividades relacionadas con la Virgen Maria, los ángeles y los santos que no fueron mártires.
Color rojo
El color rojo, simboliza el fuego y la sangre, y es el color de luto del Vaticano, por lo que es inevitable verlo durante las celebraciones exequiales de estos días. Se usa durante las celebraciones de la Semana Santa y la Pasión de Cristo, así como el día de Pentecostés o durante las festividades de mártires y apóstoles.
Color morado
El color morado es símbolo de penitencia, y se viste durante el periodo de Adviento y durante la Cuaresma.
Dentro de los colores relacionados con el morado se puede incluir el color rosa, que a pesar de que su uso viene de lejos, no es demasiado habitual verlo, ya que solo se usa dos domingos al año. El primero es el Domingo Gaudete (a mitad del Adviento), cuando se celebra la proximidad del nacimiento de Cristo. Y el segundo, el Domingo Letare (a mitad de la Cuaresma), cuando queda poco para su Resurrección.
Color celeste
El color azul celeste es poco habitual, pero se viste para recordar el dogma de la Inmaculada Concepción. Y tienen la privilegio de poder vestirlo los sacerdotes de la Iglesia Católica en España y Latinoamérica el 8 de diciembre, por concesión explicita del Vaticano.
Es un privilegio que concedió la Santa Sede a los sacerdotes españoles y a los de sus colonias en 1864, como reconocimiento a su defensa del dogma desde mucho antes que el Papa Papa Pio IX lo estableciera en 1854.
La celebración de la Inmaculada Concepción en la Iglesia Católica, como patrona y protectora, es una tradición muy arraigada. Algo que, incluso, llevó al rey Carlos III a elegir los colores que representan a la Virgen María -el azul y el blanco- para diseñar la banda de las distinciones de su Orden: la Orden de Carlos III.
Color verde
El color verde, relacionado con la esperanza, se utiliza durante el tiempo ordinario del calendario litúrgico, y que incluye todos los días en que no se celebra ninguna fiesta especial.
Segunda tradición: el Privilegio de blanco
Retornando a las normas que rigen la indumentaria en el protocolo vaticano, no podemos dejar de mencionar el Privilegio de blanco (distinción que se conoce oficialmente como privilège du blanc, dado que el francés es el idioma oficial del protocolo vaticano), y que como el nombre indica, también tiene que ver con el color blanco.
De acuerdo a la etiqueta del Vaticano para asistir a una audiencia papal privada, los caballeros deben vestir frac y las damas un vestido negro de manga larga sin escote, y un velo que les cubra la cabeza. Sin embargo, en el caso de las damas existe un privilegio papal que permite a algunas de ellas sustituir el negro obligatorio por el color blanco.

Soberanas católicas de Europa… pero no todas
La dispensa del Privilège du blanc se concedió inicialmente a las reinas de España, aunque posteriormente se fue extendiendo al resto de reinas católicas de Europa. Entre ellas estaban: la emperatriz de Austria y reina de Hungría, las reinas de Francia, Bélgica, Italia, Portugal, Polonia y Baviera, las grandes duquesas de Luxemburgo y Lituania, las princesas consortes de algunos principados alemanes y la consorte del Capitán Regente de San Marino.
En la actualidad, solo lo usan las reinas de España y Bélgica, así como la gran duquesa de Luxemburgo.
Respecto a las reinas de Italia, también lo usaron hasta la abolición de la monarquía. Hoy en día, su uso todavía sigue vigente tanto para la princesa de Venecia, como para la princesa viuda de Nápoles, consortes de los pretendientes al trono italiano.
La princesa de Mónaco entra en la lista
¿Y las princesas de Liechtenstein y de Mónaco? A pesar de su condición de soberanas católicas, hasta hace unos años no se les había otorgado el privilegio, por lo que siempre habían acudido al Vaticano vestidas de negro. Pero eso ha cambiado con relación a la princesa Charlene de Mónaco, desde que acudió vestida de blanco a una audiencia con el Papa, y se especuló que se debía a un posible error de protocolo.
La cuestión es que, de manera inmediata, la oficina de prensa del Vaticano confirmó que “de acuerdo con el ceremonial prescrito para las soberanas católicas, la princesa había sido autorizada a vestir de blanco…”, de lo que se desprende que ya se le ha reconocido el privilegio a una de ellas.
La sorpresa con que se recibieron las primeras imágenes de la indumentaria de la consorte monegasca Mónaco, antes de conocer el comunicado oficial, hizo pensar en la polémica que suscitó la esposa del ex primer ministro británico, Cherie Blair, cuando en 2006 optó por acudir al Vaticano vestida de blanco.
Como curiosidad, en 1923, el rey don Alfonso XIII y su esposa, la reina Victoria Eugenia, fueran recibidos por el papa Pío XI, en el Vaticano. Según parece, durante los preparativos de la visita, el papa se negó a acepar que la reina acudiese a la audiencia vestida de color blanco. ¿El motivo? No he conseguido aclararlo. No obstante, el rey reivindicó que dicho privilegio se le había otorgado a la reina María Luisa de Parma como Soberana católica, y que era una distinción que se había ido renovando a lo largo de los siglos. El resultado es que, finalmente, Victoria Eugenia hizo uso del privilegio, y vistió de blanco… dejando para la historia que por culpa de los nervios se le enganchó el collar de perlas que llevaba, rompiéndolo y provocando que las perlas se diseminasen por toda la sala.
Otro punto de mucho color: la Guardia Suiza
Aunque muchas personas piensan que solo son un grupo de soldados de decoración, debido a la imagen tan llamativa de su uniforme y puesta en escena, lo cierto es que son un grupo militar preparado para defender la vida del Papa de manera inmediata. Uno de los hechos históricos más recientes de una intervención de ese cuerpo militar fue el atentado que sufrió Juan Pablo II en la Piazza de San Pedro.


El cuerpo de la Guardia Suiza Pontificia data de 1506, cuando lo fundó el papa Julio II, ante la necesidad de contar con la ayuda de unos soldados que defendiesen el Vaticano sin rechistar. Así es como convocó a 150 mercenarios suizos que ayudaron a proteger la vida del santo pontífice, anteponiendo la suya propia.
El pontificado de Julio II, conocido con el sobrenombre de “el Papa Terrible” debido a que fue más político que religioso, destaca especialmente por la actividad militar que se llevó a cabo durante los años en que duró su papado. Mantuvo enfrentamientos constantes contra los Borgia, e intentó recuperar una buena parte del patrimonio de los Estados Pontificios que esa familia noble se había apoderado. De ahí la necesidad de contar con un cuerpo de mercenarios que se encargasen de su protección y seguridad.
A pesar de que ha pasado a la historia como un Papa “maquiavélico”, fue mecenas de Miquel Ángel y de Rafael, a quienes encargó los frescos de la Capilla Sixtina y de las Estancias Vaticanas, respectivamente.
Es una unidad de las fuerzas armadas, formado por 135 hombres, de entre 19 y 30 años, solteros, de nacionalidad suiza y católicos. Entre sus habilidades están las propias de un cuerpo militar, además de hablar italiano y dominar el protocolo vaticano.
Dicen que, a lo largo de su historia, muchos de los guardias fueron originarios del cantón suizo de Valais, una de las regiones más pobres del país, ya que muchos hombres de esa zona solían enrolarse en cuerpos de ejércitos extranjeros, como la Legión Francesa, con la finalidad de poder ganar un poco de dinero para sus familias. En la ciudad suiza de Lucerna hay el Monumento del León, que recuerda a los mercenarios suizos que fueron asesinados durante la Revolución Francesa, defendiendo a Luis XVI y a la Familia Real, en el asalto al Palacio de las Tullerías.
Pero si algo distingue a estos guardias es su uniforme de gala. De hecho el uniforme más popular, ya que cuentan con otros tantos, como el uniforme de representación para eventos de gala, el uniforme de batería, el uniforme de ejercicio y el uniforme de entreno.
El uniforme militar en activo más antiguo del mundo
A pesar de que siempre se ha afirmado que fue Miquel Ángel quien diseñó el uniforme original de la Guardia Suiza, el uniforme de gala actual es obra de Jules Répond, un comandante del cuerpo que se inspiró en los frescos que dibujó Rafael en las Estancias Vaticanas, y que data de principios del siglo XX.

El uniforme está considerado uno de los uniformes militares en activo más antiguos del mundo, aunque el diseño actual es mucho más vistoso y colorido que el original. Los llamativos colores del uniforme (magenta y mostaza) son los del escudo de armas de la familia noble italiana, Della Rovere, a la que pertenecía el Papa Julio II, y los detalles en rojo lleva algunos detalles en rojo, basado en el escudo de armas de los Medici, que introdujo el Papa León X en honor a su familia.
Un uniforme de época renacentista
El diseño del uniforme recuerda a los que vestían los soldados españoles de la época de Felipe II. Además de la casaca, lleva pantalón bombacho, calzas y polainas. El cuello puede variar entre lechuguilla o liso triangular. La cabeza va cubierta con un morrión de cresta cortante y ala levantada, que puede ser de metal o de color negro, y va coronado por una pluma, que puede ser roja o blanca dependiendo del rango. Y además de coraza medieval, también incorporan una alabarda y una espada.
Pero que mejor manera que aclarar la anterior descripción que visualizando las diferentes modalidades de uniforme, a través de las fotografías que tienen publicada en su página web: Uniformes de la Guardia Suiza Pontificia.
Nota: Artículo revisado, ampliado y actualizado. Publicado inicialmente en Gabinete de Protocolo, el 28 de febrero de 2013.
Para saber más:
Normas y disposiciones del Vaticano (para turistas)
Estado de la ciudad del Vaticano
Secretaría de Estado




