Como ya expliqué en el artículo que publiqué no hace demasiado, este 2026 se celebra el año Gaudí. Un año que conmemora el centenario del falleciiento del arquitecto catalán, y que ha vuelto a poner a Barcelona y a su obra de actualidad en la esfera internacional, especialmente relevante por coincidir con que Barcelona ejerce este mismo año como Capital Mundial de la Arquitectura.
Otro evento que también ha colaborado a traer a Barcelona a primera página de la actualidad cultural internacional ha sido la inauguración de la Torre de Jesús -la más alta de la Sagrada Familia- por el Papa Leon XIV, el pasado mes de junio, durante su visita a Barcelona. Una inauguración que dejó a todos los que la presenciaron con la boca abierta, gracias a ese Factor Oh! que tan bien supieron explotar los organizadores del evento.

El genio de Gaudí se sube a la pasarela
Ese interés por la obra de Gaudí ha seguido increcendo de manera que, incluso, ha inspirado al director creativo de la Maison Schiaparelli para diseñar dos de sus modelos de su nueva colección de alta costura otoño/invierno 2026/2027, tal y como se puede ver en los enlaces que incluyo a continuación.
Según explican los que han seguido la Semana de la Moda de Alta Costura de Paris, que se celebró del 6 al 9 de julio, hace un tiempo Daniel Roseberry estuvo de visita en Barcelona con la finalidad de conocer la obra de Gaudí de primera mano. Tal y como explica él mismo en el texto oficial de la presentación de la colección “The Call of the Void”, su visita a Barcelona fue un detalle destacable en el proceso creativo de la colección: “Fui a Barcelona para ver la obra de Gaudí”.
Curvas orgánicas, volúmenes escultóricos y superficies llenas de textura son algunas de las características gaudinianas que se han plasmado en los dos diseños de Schiaparelli. Una manera de interpretar la arquitectura desde el arte del diseño de moda. Y ¿cómo se representa encima de un tejido? Pues usando piezas perfectamente adaptadas al cuerpo, engalanadas con bordados al detalle de flores y escamas, y usando variedad de colores intensos… ¿A alguien le suena algo de eso cuando te paras frente a fachadas como las de la Casa Batlló, la Casa Milà o el conjunto museístico del Park Güell?
Las dos creaciones inspiradas en Gaudí
Siguiendo con la tradición de identificar cada uno de los modelos que se incluyen en una colección de alta costura, los dos looks inspirados en Gaudí se corresponden con los números 26 y 27, descritas por la propia casa creadora de la siguiente manera:
El número 26 de la colección | Enlace a la imagen
Descripción de la prenda: “Chaqueta de diseño escultórico bordada con escamas de pez, cintas y flores pintadas a mano, rematada con un lazo escultórico. La prenda requirió más de 11.288 flores y 2.779 horas de trabajo. Se luce con una falda al bies de silicona transparente en tono lavanda pálido y una braguita bordada a juego. Pendientes de latón adornados con perlas barrocas color pistacho. Sandalias de satén en tono *nude* con tacón curvo, un colgante de pedrería y suelas de piel efecto espejo.”
Una pieza que recoge el espíritu surrealista de la marca de moda, a la vez que muestra esa característica tan gaudiniana como es que la ornamentación decorativa forme parte de la misma estructura arquitectónica.
El número 27 de la colección | Enlace a la imagen
Descripción de la prenda: “Vestido tipo bustier con cuerpo moldeado en silicona —con efecto de porcelana rosa pálido vidriada— bordado con escamas de pez, flores y cintas pintadas a mano, y rematado con un detalle de lazada y un lazo escultórico en la espalda. Bolso Mini Secret con base de lona estilo corsé, totalmente cubierto de bordados de flores pintadas a mano y rematado con una placa «Keyhole» incrustada de pedrería. Zapatos de salón modelo Bubble bordados con flores pintadas a mano, que incorporan un calcetín de látex integrado y suela de piel efecto espejo.”
Una pieza que muestra una mezcla de texturas compatibles con las que se pueden hacer servir para moldear una escultura de porcelana, tanto por el aspecto brillante y rígido del corpiño, como por la intensidad de los colores de los bordados que decoran y envuelven el conjunto.
¿Qué obras de Gaudí han inspirado los modelos?
Roseberry no ha concretado qué obras de Gaudí le han inspirado, pero observando con detenimiento los dos modelos no es difícil ver paralelismos con la cerámica de la fachada de la Casa Batlló, a través de los bordados en forma de escamas. La piedra de la fachada ondulante de la Casa Milà en la rigidez de la silueta, que marca perfectamente la silueta del cuerpo. Las formas orgánicas que llenan la Sagrada Familia, y que Roseberry representa a través de los bordados de flores y materiales que nacen del mismo cuerpo. Y, por supuesto, esa sensación global de fantasía colorida que transmite el Park Güell, que tan bien ha conseguido transmitir en sus dos looks.





Maison Schiaparelli
Es una de las legendarias casas de alta costura parisina, fundada en 1927 por Elsa Schiaparelli. Una casa que, desde sus comienzos, se ha caracterizado por apostar por el vanguardismo y el surrealismo en sus diseños, que muchos han calificado de “alta costura alternativa”. Su sede principal está situada en el número 21 de la Placa Vendôme de París, donde el 1 de enero de 1935 abrió su boutique y sus talleres.
Tal y como se autodescriben en su página web, en Maison Schiaparelli conserva “un legado único, en el que la alta costura es sinónimo de arte, innovación, artesanía, calidad y audacia”.
El 13 de diciembre de 1954, tras la pérdida de popularidad de sus creaciones, ofuscadas por las tendencias que se impusieron tras el final de la Segunda Guerra Mundial, la marca cerró el taller. Pero en mayo de 2012, después de pasar casi sesenta años en la sombra (según el significado metafórico de la expresión), regresó con toda la fuerza creativa y polifacética con la que creó escuela.
Elsa Schiaparelli
Para entender la filosofía de Maison Schiaparelli hay que conocer la personalidad de su creadora, la italiana Elsa Schiaparelli, una de las diseñadoras más famosas del siglo XX (dicen que rival de Coco Chanel). Tanto su visión revolucionaria como su imaginación creativa le ayudaron a hacerse un lugar entre los grandes de la moda. Y su apellido, todavía hoy en día, continua siendo sinónimo de elegancia extravagante, sofisticación, audacia e innovación atemporal.
Mucha de su inspiración le vino del movimiento surrealista, que le llevó a colaborar con artistas como Jean Cocteau, Man Ray, Alberto Giacometti, Marcel Vertés y Salvador Dalí, cuyo simbolismo onírico plasmó en algunos de sus diseños. Unos diseños que se han acabado convirtiendo en leyenda.
Para saber más | Schiaparelli: Surrealismo Shocking.
Un legado de lo más mítico
Entre su legado está el Vestido Langosta de 1937, el Vestido Esqueleto y el Sombrero Zapato de 1938. Y, por supuesto, el color Shocking Pink, un color rosa mezclado con un poco de magenta, en el que visualizó la intensidad del rosa que usaban las mujeres quechuas en sus trajes típicos, y que le fascinaba. Un color que, años más tarde, luciría Marilyn Monroe en el vestido que llevó en la escena más famosa de “Los caballeros las prefieren rubias”… “Ça, je vais le prendre, et on va l’appeler le Shocking Pink”, así explican como Schiaparelli decidió convertirlo en marca de su casa.



Y, para cerrar el post de hoy, no me quiero dejar de incluir una breve mención al perfume de Maison Schiaparelli, el “shocking“, que crearon en 1937, y cuyo frasco tiene forma de maniquí de costura, con una cinta métrica alrededor del escote. Un diseño que causó furor, y que estaba inspirado en la silueta de las curvas de la actriz Mae West, el símbolo sexual del Hollywood de los años 30 y clienta de Maison Schiaperelli | Enlace a la imagen.
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