Inicio BARCELONA Ciudad y cultura UN BUZÓN “MADE IN BARCELONA”, CON MENSAJE ALEGÓRICO INCLUIDO

UN BUZÓN “MADE IN BARCELONA”, CON MENSAJE ALEGÓRICO INCLUIDO

Hace unos días, navegando por la red, descubrí un artículo que trataba sobre el verdadero mensaje alegórico que Lluís Domènech i Montaner le quiso dar al popular buzón postal que colocó en la fachada principal de la Casa de l’Ardiaca, durante la restauración que dirigió a finales del siglo XIX. Coincidiendo en el tiempo el descubrimiento con un reel de instagram, en el que una creadora de contenido para turistas explicaba con detalle el mensaje alegórico que siempre nos han explicado.

La casualidad quiso que, unos días más tarde, pasase de manera imprevista por delante de ese edificio de Barcelona y, por supuesto, frente al buzón. Evidentemente, me faltó tiempo para pararme a tomar fotografías detalladas de cada uno de los elementos decorativos que forman parte del conjunto, y que ayudan a sostener el porqué de su presencia en el diseño.

Un buzón “Made in Barcelona”, con mensaje alegórico incluido

Pues bien, como nunca hasta ahora había dedicado un artículo del blog sobre este tema, creo que ha llegado el momento de hacerlo, a modo de recopilación de toda la información que he ido obteniendo.

Pero empezando por el principio, unas breves pinceladas sobre la Casa de l’Ardiaca, actual sede de l’Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona, antigua sede del Col·legi d’advocats de Barcelona y, obviamente, residencia del antiguo arcediano de la Catedral.

De residencia eclesiástica gótica a archivo histórico de Barcelona

La Casa de l’Ardiaca [que traducido significa la Casa del Arcediano (o Archidiácono), diácono principal de la Catedral], fue la sede oficial del representante de esa jerarquía eclesiástica en Barcelona desde el siglo XII, momento en que la Catedral de Barcelona empezó a convertirse en el templo gótico que conocemos en la actualidad.

Originalmente, la casa se construyó adosada a dos torres de la antigua muralla romana. Y, aunque su construcción coincidió con con el periodo en que imperaba el estilo artístico del gótico, ha sufrido diferentes reformas que le han dejado detalles renacentistas primero, y modernistas después | Enlace al artículo publicado en Wikipedia en el que se puede leer, con mucho detalle, la relación de reformas a las que se ha sometido a lo largo de su historia.

La huella de Lluís Domènech i Montaner

Pero para centrarme en la historia de hoy, de todas esas reformas únicamente interesa mencionar la que encargaron Lluís Domènech i Montaner en 1895, cuando el Col·legi d’advocats de Barcelona optó por trasladar su sede allí, y necesitaron adaptar el edificio.

Según consta, la palmera que hay en el patio central es original de 1873. Se plantó tras la reforma dirigida por el arquitecto Josep Garriga, quien diseñó el patio central y la fuente. Reforma que la unió con la vecina Casa del degà, con la que parece que forme un único edificio.

Repasando el listado de propietarios de la casa encuentro a Josepa Arango i Portús, quien fue la propietaria entre 1892 y 1919, periodo que coincide con el tiempo en que se instaló la sede de los abogados y se realizó la reforma de Domènech i Montaner. De lo que deduzco que el colegio tuvo que ubicarse allí en condición de inquilinos, aunque no he podido documentarlo.

¿Y desde cuándo es la sede de l’Arxiu Històric de la ciutat de Barcelona? El hecho es que Josepa Arango heredó la propiedad tras el fallecimiento de su hermano (anterior propietario) en 1892, y la mantuvo hasta su propio deceso en 1919. En ese momento consta que Sebastià Puig i Puig (canónigo de la Catedral y heredero de Josepa) optó por vendérsela a l’Ajuntament de Barcelona, proponiendo trasladar allí el archivo de la ciudad. En consecuencia, el colegio de abogados tuvo que marcharse a una nueva sede.

Un buzón para recibir correo

Dentro de la intervención que realizó Domènech i Montaner, para adecuar el edificio a las nuevas necesidades, reformó estancias (entre otras el salón de actos), diseñó muebles y añadió elementos decorativos. Entre ellos, sin lugar a dudas, el que ha sido objeto de atención continuada desde su instalación en 1902, y que no es otro que el buzón que hay en la fachada junto a la puerta de acceso al patio central. Un buzón esculpido en mármol blanco que diseñó Domènech i Montaner, pero que es obra de Alfons Juyol i Bachs, escultor modernista especializado en la decoración de elementos arquitectónicos.

Aunque en la actualidad haya quedado como un elemento puramente decorativo -además de ser uno de los detalles decorativos más populares del edificio-, en un inicio el buzón fue un elemento funcional. Es decir, se usaba para recibir correo

En la actualidad del buzón parece un detalle decorativa de la fachada

El buzón de la Casa de l’Ardiaca está incluido dentro del inventario de Petits paisatges de Barcelona, que incluye placas conmemorativas, letreros de comercios antiguos, relojes, farolas… Incluso, ¡las ocas que viven en el Claustro de la Catedral! Una iniciativa que llevó a cabo l’Institut Municipal del Paisaje Urbà para identificar y proteger ese conjunto de elementos singulares que forman parte del paisaje urbano de Barcelona. Algunos de ellos están identificados con una placa. [Enlace a un listado de placas de petits paisatges de Barcelona].

Un buzón para recibir correo, pero con mensaje alegórico

Como he dicho en el apartado anterior, el buzón se instaló para ser un elemento funcional, pero como solía ocurrir cuando intervenía en la reforma algún genio de la época modernista, no se quedó en un simple buzón.

El buzón está considerado como una de las intervenciones artísticas modernistas, a pequeña escala, más destacadas

Domènech i Montaner le otorgó un aire especial a través de esa serie de elementos decorativos alegóricos, que te recomiendo te pares a observar con detención, a la vez que vas desmenuzando el sentido de porqué fueron los elegidos…

Algo que he intentado hacer personalmente y que, a continuación, resumo brevemente, mencionando uno por uno.

La balanza de la justicia

El primer elemento a interpretar es el significado de la presencia de una balanza. Hay que destacar que no es más que uno de los elementos que forman parte del escudo oficial del Col·legi d’advocats de Barcelona -en su modelo arcaico-. Pero que si buscamos su simbología real, representa la equidad en la justicia.

Las golondrinas volando

En segundo lugar, hay cinco golondrinas en pleno vuelo. Se dice que el vuelo de las golondrinas es uno de los más ágiles y veloces del universo alado. Algo que simboliza la necesidad de que la justicia trabaje de manera ágil y rápida.

La hiedra

A continuación, en tercer lugar, hay diversas hojas de una hiedra. Se trata de una planta trepadora, entre cuyas cualidades está la resistencia y la de aferrarse firmemente. En ese caso el símil simbólico en la alegoría del buzón debe hacer referencia a la firmeza de la justicia. Aunque claro está que es una apreciación personal.

La tortuga

Y por último, una tortuga. Un animal cuya simbología la asocia al concepto de lentitud y paciencia, pero también constancia, resistencia y seguridad.

Pues bien, la explicación más extendida sobre la alegoría que Domènech i Montaner quiso representar a través de las figuras que aparecen en la decoración del buzón es que: “La justicia, que debería ser veloz como las golondrinas en la resolución de los pleitos, a causa de la burocracia que enreda (hiedra) el trabajo de abogados y jueces, da como resultado una justicia lenta como los movimientos de una tortuga”. Evidentemente, como podréis leer en el siguiente apartado del post, esta explicación se debe más a una leyenda popular que a una certeza… 

Y, como no podría ser de otro modo, tal y como suele pasar en más de un rincón convertido en objetivo turístico, a la alegoría se le debe añadir la creencia de que “si tocas el caparazón de la tortuga conseguirás atraer la buena suerte”. Un gesto que verás cómo lo suele hacer la gran mayoría de visitantes foráneos que acuden a la Casa de l’Ardiaca y que conocen la superstición. Algo que, evidentemente, está contribuyendo al desgaste del mármol que cubre la superficie del animal, tal y como se puede apreciar en la fotografía…

Como barcelonesa de nacimiento nunca lo he hecho, ya que considero que es uno de los tantos rituales turísticos que se han creado para atraer a los que vistan Barcelona. Y, por supuesto, como aprendí leyendo el libro “La Buena Suerte”: “Dado que crear Buena Suerte es crear circunstancias… La Buena Suerte solamente depende de Ti. A partir de hoy, ¡tú también puedes crear Buena Suerte”... ¿Tú qué piensas?

La verdadera explicación de porqué el buzón es como es…

Y respecto al verdadero sentido alegórico que tiene el diseño del buzón y los elementos que lo forman, existe un texto del folclorista Rossend Serra i Pagès [publicado en el Boletín de la Acadèmia de les Bones Lletres (BRABLB, 1926, volumen 12, número 90-91)], que recoge una glosa que redactó sobre Lluís Domènech i Montaner, con motivo de su ingreso en esa institución, en 1925, tras el fallecimiento del arquitecto. Entre las diferentes anécdotas que incluye, gracias a una profunda investigación que hizo sobre Domènech i Montaner, hay una que hace referencia a la verdadera razón del origen del diseño de ese buzón.

Según explica Serra i Pagès, todo empezó tras la clausura de la Exposición Universal de 1888. Un concejal de Barcelona quería instalar unos buzones postales en Barcelona que fuesen reconocibles y bien visibles. Y, debido a la consolidación que había experimentado la reputación de Domènech i Montaner tras el éxito de la Exposición, decidió que sería bueno pedir asesoramiento al arquitecto sobre qué se podría hacer.

El croquis de Domènech i Montaner que quedaría en stand by

Parece ser que Domènech i Montaner no dudó en hacer un croquis en ese mismo momento, en donde dibujó a “un grupo esbelto de gráciles golondrinas que iban volando a tirar una carta por la parte superior de una apertura horizontal, mientras que, por el lado derecho de abajo, una tortuga pesada se disponía en irla a recoger”. Un dibujo que, según explica Serra i Pagès, representaba la prisa con la que se solía enviar una carta, y lo lento que llegaba a su destinatario.

Según parece el diseño quedó en eso, sin que se llegase a llevar a la práctica. Por lo que, si la historia es cierta, no sería ninguna barbaridad pensar que el arquitecto recuperó su idea primigenia de buzón durante las reformas de la Casa de l’Ardiaca, ya que hay un gran paralelismo entre el croquis inicial y el buzón que se acabó creando.

[Nota – Resumen del texto: La verdadera explicación del buzón de la Casa del Arcediano].

Y para acabar, una breve pincelada sobre el Col·legi d’advocats de Barcelona… Que, al fin y al cabo, fueron los “instigadores” del buzón

“El abogado no vale por lo que sabe, sino por el ingenio y la capacidad de utilizar todos los conocimientos a su favor”, Eduardo Couture, abogado y profesor uruguayo.

Aunque existieron diferentes intentos anteriores de crear una organización profesional en Barcelona, no fue hasta el 18 de enero de 1833 cuanto se fundó el Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Barcelona [conocido con las siglas ICAB, e histórica y popularmente como Col·legi d’Advocats de Barcelona], a través de una Real Cédula. Y bajo el patronazgo de Sant Raimon de Penyafort.

A lo largo de su historia, el Colegio ha tenido diferentes sedes. La primera fue en un anexo de l’església de Sant Felip Neri (1837). Después, en 1865, estuvo en un piso del carrer Lleona, 14. En 1895 se trasladaron a la Casa de l’Ardiaca, en donde se realizaron las reformas encargadas a Domènech i Montaner para adecuar el edificio a las necesidades de dicha institución. Sin embargo, parece ser que la Casa de l’Ardiaca se acabó quedando pequeña debido al crecimiento exponencial de su biblioteca. Por esa razón, en 1921 se decidió buscar un lugar más amplio.

Finalmente, en 1922, se trasladaron al Palau Casades, un edificio que había mandado construir en 1882 el industrial Pau Casades i Espoy, y que su nieto, Carles Casades i de Còdol vendería al Col·legi d’advocats a principios de la década de los 20 del siglo XX. Un edificio en el que continuan en la actualidad.

Para saber más sobre la Historia del Palau Casades, os enlazo directamente a la entrada que tienen en su web.

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